jueves, agosto 17, 2017

Háganse los peces (Escrito curatorial).

Panorámica de la Sala Wifredo García en Casa de Teatro. 


Mirar una frondosidad de peces

Un inmenso manantial de agua brotó de la calabaza rota y cubrió la Tierra de ríos y lagos, de océanos y mares. En el agua dulce y en el agua salada nadaban peces de muy diferentes tamaños y colores; peces multicolores, como el arco iris. Y así fue como de los huesos de Yayael nació el mar.  
                                                                                               Mito taíno, recogido por fray Ramón Pané

Mirar el mar, ser quizás un pez que, en su memoria líquida, recorre la transparente piel del salitre. Hacerse uno también un puñado de aleteos que transita el presuroso temblor del agua y rescatar el naufragio de memorias que reposa, inquieto, entre las horas que, marchitas, vamos viviendo. Háganse los pecesnos sumerge, sin pedir permiso, en una narrativa de insularidad, «esa maldita circunstancia del agua por todas partes», y nos hace (re)plantear la relación que tenemos con el mar y su frondosidad de peces, esos frutos de escamas,  que revolotean mansos entre vida y muerte. 

«¿Nosientes queandanpecesantiguospor tusvenasrecientes?», pregunta el poeta Manuel del Cabral y, de alguna manera, desde estas fotografías se nos cuestiona exactamente lo mismo. El nacimiento del mar y los peces, que representan simbólicamente a todas las criaturas marinas, está presente en todos los textos que explican el surgimiento del hombre sobre la faz de la tierra. Para algunos pueblos de la antigüedad, el pez representa, en una dualidad contrastante,  la muerte y el nacimiento. Para el cristianismo, es poseedor de la fuerza espiritual de Jesús, el Cristo; sus apóstoles son nombrados como «pescadores de hombres» y quienes se bautizaban eran considerados como peces que renacían de entre las aguas purificadas. Pez: vida moviéndose entre/contra las aguas.

Pedro Genaro, desde la fotografía documental, irrumpida por «lo real maravilloso», y utilizando referencias bíblicas, perfectamente identificables desde el título de la muestra, cuestiona nuestro trato con la naturaleza. Muestra esas simbiosis que, quizás, resumen todos los secretos de la existencia: mar-tierra, vida-muerte, bien-mal, contenidas en una dualidad hombre-pez.   

Háganse los peceses, sin dudas, una acusación directa a nuestra destructiva forma, antropocéntrica y egoísta, de relacionarnos con los demás seres del universo. Estas fotografías, denuncia del ahora, anuncio del mañana, representan la paradójica relación del hombre y su entorno: te mato para alimentarme.  

Desde estas imágenes, se dibuja esa frondosidad de peces que, como un espejo, refleja nuestra propia naturaleza de predadores, viniendo como bumerán contra nuestras cabezas. 

Luis Reynaldo Pérez
Poeta/Curador de arte

lunes, agosto 14, 2017

Comienza el día cero...

Ya casi llega el día en que me toque presentarles mi exposición "Háganse los peces" y quisiera compartir algunas reflexiones sobre la misma. 


Hace unos años, mi querido amigo Mario Arvelo bautizó esta foto con el nombre de "Fiat Pisces" o "Háganse los Peces". Para mí fue una iniciativa maravillosa, asumí el nombre para una serie de fotos que llevaba tomando hace varios años, pero de forma más constante y organizada hace diez. Empezó como una inquietud por documentar esa actividad tan básica, extemporánea, que en mi opinión desaparecería pronto, y luego cuando ya lo asumí como un proyecto quise que fuera más dilatado, influenciado entonces por la obra de Graciela Iturbide, Flor Garduño, Mario Cravo Neto y Domingo Batista entre otros fotógrafos que admiro. Para el maestro Batista debo hacer una mención especial primero por considerarlo mi mentor fotográfico y además porque su trabajo Domingo Batista - INFRARROJO fue más que influencia, alimento del alma. 
Según iba surgiendo el imaginario del proyecto todo fue tomando forma. Lo presenté en varios visionados de portafolio, y todos me aportaron alguna idea interesante o de plano me disuadieron de continuar por caminos que entendían que llevarían a ningún lado. Juan Antonio Molina CuestaWilly CastellanosYolanda AndradeMarcos LopezFer FigherasMaria Del Carmen SilvaSara HermannDarius Himes, Iatã Cannabrava, Sergio Mah, Cassiano Elek Machado, Marta Dahó, Maria Wills, Luis Weinstein y Ricardo Viera..tengo una deuda impagable con sus aportes en las distintas etapas de este proyecto. 
Como una anécdota de esta etapa, recuerdo un comentario de Marcos Lopez cuando quería yo profundizar sobre el simbolismo religioso en el proyecto, pero al mismo tiempo era crítico del mismo. "Deja el rollo culposo y preocupate por sentir"...esas palabras fueron liberadoras y tienen mucho que ver con la propuesta final de esta exposición. El resultado es un trabajo abierto a distintas lecturas sobre lo que se dice y lo que no se dice. He realizado una selección de manera que el espectador tenga una experiencia más orgánica, menos procesada que le permita ordenar su propia historia o desordenar la mía, al tiempo en que se relaciona con el mar y algunos de sus actores.
Trato de no definir mucho para evitar etiquetas, pero creo que vale la pena señalar los conceptos de persistencia como valor (los pescadores son para mí como Sísifo, pero de hecho concretan su misión) y transformación (el pez se antropomorfiza por momentos para comunicarse o viceversa, el hombre se convierte en pez para sensibilizarse). 
Agradezco los buenos deseos y las palabras de Graciela Iturbide, así como el escrito de mi hermana Mayra A. Johnson Depratt y el espectacular escrito curatorial de Luis Reynaldo Pérez, poeta exquisito y un amigo con quien colaboro desde hace un tiempo y quien es uno de los productos más recientes de la iniciativa "Curando Caribe" del Centro León. 
Agradezco también a Kutty Reyes, por su ayuda constante en mi formación artística, y sus palabras de apoyo; a Giovanna Menicucci de Rodriguez por ser mi todo, no puedo decirlo de otra forma; al Centro de la Imagen que es el punto donde confluyen todas estas personas. TODAS de alguna manera u otra tienen al Centro de la Imagen como punto común: Graciela Iturbide, Ricardo Viera y Juan Antonio Molina, los Visionados de Trasatlántica y muchas otras iniciativas aparte de las que tienen que ver con esta expo!; a todos los amigos y alumnos que vivieron la evolución de estas imágenes; al duende Freddy Ginebra y a Casa de Teatro por abrirme siempre las puertas, y finalmente al inquieto Herminio Alberti Leon, productor de esta exposición quien con su energía, entusiasmo y eficacia ha hecho que esta sea una realidad.