sábado, noviembre 12, 2011

Citas prorrogadas

Llegó una semana después al mundo con una cesárea dándole la bienvenida, y 43 minutos retrasado a su propio bautizo, 44 minutos tarde a su confirmación, dos horas después a su fiesta de compromiso. No llegó a la Iglesia el día de su boda. Al diagnosticarle cáncer le dieron 3 meses de vida, y quince años más tarde no es de extrañar que se mantenga llegando tarde a su propia muerte.

5 comentarios:

Elia Mariel dijo...

Andaaaaaa, yo estuve ahí en el momento de parto de este cuento.
Buenísimo!
Se me ocurren muchas fotos interesantes que podrían acompañarle, anímate a ponerle una :)

Pedro Genaro dijo...

Gracias Elia!!! Lo voy a hacer!!!

Farah dijo...

Geme pero está buenísimo... lo suyo es el microrrelato Geme. Armemos su libro!

Farah dijo...

Felicidades Geme, publiquemos ese libro de microrrelatos pronto.....

Gigi en Gigilandia dijo...

Bárbaro!!! jajajaja