miércoles, junio 16, 2010

Solo de trompeta para una despedida

A veces dejamos de tener noticias de una persona que queremos mucho, y de repente te informan que ha fallecido y uno se da cuenta de que el mundo realmente gira para uno, pero más para aquellos que se han esforzado para llevarte donde estas. Tus padres, tíos, tías, padrinos, madrinas y qué decir de nuestros abuelos y abuelas! Quieran mucho a sus viejitos, recuerden sus cosas mejores y atesorenlas bien, que ellos son parte de la memoria histórica de sus familias.

Hoy Falleció Clara Galarza Viuda Campos, una de las personas que más marcó mi niñez . Era madrina de mi hermana Lissy, pero en realidad nos asumió como ahijados a todos los hijos de Mami, su comadre Milagritos. Cuando murió Tía Odalisse (hermana de Mami) siendo muy joven, todo el mundo la lloró y la extrañó siempre, pero creo que no exagero cuando digo que Madrina Clara asumió el rol de hermana de mi madre y de tía nuestra. Mis veranos en Barahona pasaban divididos entre la casa de Mamá Tatá (Bisabuela) y Mamá María (Abuela) y la Clínica Magnolia, la más moderna clínica de Barahona lidereada por el Doctor Campos Navarro, esposo de Madrina Clara. Creo que mi amor por la naturaleza se la debo en gran parte a esas visitas a Barahona de cuando Madrina Clara nos llevaba a Saladilla (en aquel tiempo una playa exquisita) a jugar con los peces y cangrejos, pero además las visitas a Polo en Casa de la Familia Melo donde en tiempos de Mariposas de San Juan, estas parecían ser parte de un desfile infinito y enorme, y donde los Canarios comían semillas en el patio.

Madrina tenía unos ojos verdes preciosos, y lo que más me gustaba era su dulzura infinita, su sonrisa compasiva cada vez que cometía yo una travesura y esa complicidad con mis demandas de todo tipo, incluyendo mi debilidad por los refrescos rojos de Country Club bien fríos y de botella, que costaban diez centavos y que vendían en la máquina de refrescos de la Clínica. Tanto fuñía yo pidiendo esos diez cheles varias veces al día que por un buen tiempo me dejaron de decir "Pedrito" para rebautizarme con el mote de "Madrina deme dié".

Sin duda mi madre, mis hermanas y yo hemos perdido una persona entrañable, una pieza esencial en nuestro desarrollo de vida. GRACIAS Madrina Clara por darnos tanto!!! Gracias por Magnolia y Walkiria, nuestras hermanitas, y por ser tan y tan especial que por un buen tiempo pensé que madrina y hada madrina eran la misma cosa.


2 comentarios:

Deisy dijo...

Es una fortuna tener y haber tenido personas que aportan o han aportado tanta riqueza en tu vida. A ellas hay que demostrarles en cada oportunidad que se nos presente lo valiosos que son!

Una bella imagen para una linda y significativa despedida para ti y tus familiares Pedro.

Mis pensamientos los dirijo a esa alma que parte para que encuentre el camino de su verdadera esencia en este momento de liberación.

Elia Mariel dijo...

increible foto
me encanta, llena de sentimientos, que encima de, tienen un exclente trabajo del blanco y negro
cuando sea grande, quiero conseguir tan buenas fotos como tu :)