sábado, octubre 06, 2012

Última venta

No le había ido mal este día, solo le quedaba un pescado antes de irse. Ya era de noche y llovía, quería...tenía que vender ese pescado. Tenía los chelitos del pasaje y los de ponerse al día en el colmado, pero el pulpero no le iba a renovar el fiao acabando de pagarle, eso taba como pendejo. Iba a vender este hermoso ejemplar para llevarle comida a su mujer y sus muchachos. Tenía que darse prisa, antes de que los malandros se adueñaran de la esquina, así que decidió hacer su última jugada. Se acercó al vidrio de un conductor y le presentó su pescado como un trofeo, pero le ofrecieron menos de la mitad de lo que tenía en mente y con una sonrisa declinó desde la primera puja...no se puede negociar a partir de un precio ridículo. Se dió la vuelta y esperó un motoconcho pero su vecino Rafuche que andaba en su setenta, lo alcanzó a ver primero y le dio una bola. También le ofreció 4 ventanas por el pescado y sin pensarlo se lo vendió. En el camino iba pensando todo el tiempo, mientras Rafuche le montaba un conversao paralelo, que la dignidad no se negocia, pero la nobleza obliga.

2 comentarios:

giovanna dijo...

Me gusta que retomes escribir tus relatos cortos
I loved it....<3
Giovanna M.

Sheila dijo...

Que fotasa! QUE FOTASA, vuelvo y repito.