martes, mayo 12, 2015

Una sorpresa, una alegría

Se quejaba Graciela de que  Nuestra Señora de las Iguanas era muy andariega y que parecía tener vida propia como símbolo. Hoy llegó a mi casa y estoy feliz. Es una pieza invaluable que además me llega con mucho cariño, y que valoro con todo lo que significa para mí ese proyecto de Juchitán de las Mujeres que fue donde se originó, aparte de que fue hecha en mi estado mexicano favorito, Oaxaca.