domingo, noviembre 19, 2006

Capablanca a 118 años de su nacimiento

Caricatura por Eric Petit ©
José Raúl Capablanca (Campeón Mundial de Ajedrez 1921-1927)
Por Pedro Genaro Rodríguez.

Hace unos 7 años comencé a investigar y escribir sobre las biografías de los Campeones Mundiales de Ajedrez y tuve la oportunidad de publicarlas en el Periódico Hoy y finalmente he podido recuperar tres luego de la pérdida de un disco duro. Todos tenían sus particularidades, pero ninguno tan pródigo en datos interesantes como este cubano universal. Quiero agradecer de antemano el permiso que me diera Eric Petit para usar esta caricatura.

"Así pues, Capablanca no está en su trono, sino que anda, camina, ejerce su gobierno por los reinos del mundo. Bien está que nos lleve de Noruega a Zanzíbar, de Cáncer a la nieve. Va en un caballo blanco, caracoleando sobre puentes y ríos, junto a torres y alfiles, el sombrero en la mano (para las damas), la sonrisa en el aire (para los caballeros) y su caballo blanco sacando chispas puras del empedrado"- Nicolás Guillén .


Hablar sobre Capablanca no es tarea fácil, ya que es imprescindible separar al genio que fué del mito en que se convirtió. Adorado por las mujeres y respetado por sus colegas, Capablanca tenía el don de caer bien donde llegara, quizás debido a su buena educación y formación diplomática. Admirado por varias generaciones de ajedrecistas y emulado por Campeones que tenían más disciplina que él, Capablanca tiene el mérito de ser junto a Fischer y Kasparov los únicos campeones mundiales que el público reconoce con la sola mención de sus nombres aunque no sepan nada de ajedrez.


"José Raúl", "Capa", la gente habla de él con una extraña complicidad, como si hablaran de un amigo entrañable con el que se van a juntar al salir del trabajo y quizás no estén muy lejos de la realidad, pues su genio ha quedado impreso en cada una de sus partidas. En relación a su juego podemos decir que fué el primer gran jugador técnico, que desarrolló el concepto de la simplificación hasta convertirlo en un arte. Tenía un juicio posicional a prueba de errores y una legendaria habilidad para jugar finales de partidas. Evadía las posiciones complicadas, haciendo énfasis en pequeños elementos estratégicos que luego le darían una ventaja que aunque pequeña, le harían llevar el juego hasta posiciones de una claridad cristalina.

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Notas biográficas

José Raúl Capablanca y Graupera nació el 19 Noviembre de 1888 en La Habana, Cuba. El pequeño José Raél aprendió a jugar ajedrez a los 4 años de edad, mientras veía a su padre jugar. Cuando el niño comenzó a ganarle consistentemente a él y a sus amigos, el padre se alarmó ante esta anomalía y le prohibió jugar hasta los 9 años de edad. En 1901, cuando José tenía aún 12 años, le ganó a Juan Corzo, por entonces campeón de Cuba, un match informal con el tanteo de 4 partidas ganadas, 6 tablas, y 3 perdidas. A principios de 1902, jugó en el Campeonato cubano (ganado por Enrico Corzo ) y quedó en 4to lugar.

En 1904 fué a una escuela privada en Nueva York y en 1906 se matriculó en la Universidad de Columbia para estudiar Ingeniería QuímicaCapablanca se pasaba horas en el Manhattan Chess Club y allí jugó varias partidas con el entonces Campeón Mundial, Emmanuel Lasker. En 1908 se dedica por completo al ajedrez. En el 1909 Marshall, el campeón americano, accedió a jugar un match con el genial cubano y este le derrotó con tanteo de 8-1 con 14 tablas!. En 1910 Capablanca ganó la versión número 32 del Campeonato del Estado de Nueva York, con 6 ganadas y unas tablas. Al año siguiente quedó en 2do lugar (detrás de Frank Marshall) en la versión 33 de este mismo torneo, valedero para el Campeonato de Estados Unidos, con 8 partidas ganadas, 3 tablas y una perdida.


En 1911 Capablanca fué invitado al Torneo de San Sebastián, a pesar de que Bernstein y Nimzowitch se opusieron a su participación por entender que aún no había dado pruebas de poder participar en un torneo con ajedrecistas competentes. El joven maestro cubano procedió a comenzar su torneo derrotando precisamente a Bernstein en gran estilo y ganando además el evento, su primera participación internacional. Ganó 6, empató 7, y solo perdió 1, para quedar por encima de Rubinstein y Schlechter. Aceptado como uno de los tres mejores jugadores del mundo, Capablanca retó a Lasker para que pusiera en juego su título. Pero Lasker puso tantas condiciones que no pudieron ponerse de acuerdo. Capablanca tildó estas condiciones de "injustas" y Lasker se ofendió por lo que sus relaciones se agriaron desde entonces. En 1913 Capablanca quedó segundo (detrás de Marshall) en un torneo de la Habana y se cuenta que José Raúl le pidió al entonces alcalde de la Habana que desalojara el salón para que nadie lo viera rendirse ante Marshall. En Septiembre de 1913 Capablanca consiguió un puesto diplomático en el extranjero, sin sede fija. Su título era "Embajador general extraordinario y plenipotenciario del Gobierno de Cuba para el mundo".


Alekhine y Capablanca juegan durante el Torneo de San Petersburgo, 1914. Entonces eran muy buenos amigos.
En 1914, Capablanca participó en el famoso Torneo de San Petersburgo, que se jugó a dos rondas. La primera ronda fué ganada por Capablanca y llevaba una ventaja de un punto en la penúltima ronda al enfrentarse a Lasker, pero este le venció de forma convincente y en la última ronda perdió ante Tarrasch, quedando en segundo lugar. Se cuenta que estas dos derrotas se debieron a que José Raúl se había ido de juerga en las noches anteriores, para celebrar lo que él creía un triunfo seguro. Luego del torneo Capablanca y Lasker limaron sus asperezas y comenzaron a negociar sobre un match por el título, pero la 1ra Guerra mundial les obligó a suspenderlo. Durante la guerra, Capablanca alternó residencia entre Cuba y Nueva York, ganando eventos allí en 1915, 1916 y 1918. Dichos eventos le ayudaron a mantenerse en forma. En el Torneo de Nueva York de 1916, Capablanca perdió un juego contra Chajes. No perdería otro juego durante los próximos ocho años hasta el Torneo de Nueva York de 1924 en que quedó segundo de Lasker por perder ante Richard Reti. El Torneo de Nueva York de 1918 fué testigo de la introducción a la práctica del famoso ataque Marshall, en la apertura española que el propio Marshall había preparado para Capablanca con 2 años de anticipación. Aún así el Cubano refutó sobre el tablero la preparación casera de Marshall y ganó la partida. En Hastings 1919 ganó con 10 triunfos y 1 tabla, pero este torneo se celebró para festejar el triunfo sobre Alemania y sus aliados por lo que no fueron invitados los maestros pertenecientes a los países vencidos. En Junio de 1920, Lasker decidió abandonar su título ante Capablanca, pero esto hubiera creado un peligroso antecedente y el público quería que se celebrara un match entre estos dos maestros, así que se acordó una bolsa de 25 mil dólares, con 13 mil asegurados para Lasker aunque perdiera.

Capablanca y Lasker analizan una partida durante su match de 1921.

El Campeonato se realizó en 1921 en La Habana y José Raúl lo ganó 4-0 con 10 tablas. El match debió ser recortado debido a problemas físicos de Lasker (agotamiento y molestias debido al calor de la isla). 

Considerado como una máquina invencible de jugar al ajedrez que había perdido solo 4 partidas de 158 desde el año 1914, Capablanca sorprendió al mundo al perder su título frente a Alexander Alekhine en 1927.Sin embargo, hoy en día esto no nos sorprende pues mientras Capablanca confiaba en su genio totalmente, Alekhine contaba con un enorme talento y una mayor preparación. El match se realizó a puertas cerradas, con una bolsa de $10,000 en oro. El tanteo final fué de 3-6 con 25 tablas. En 32 de los 34 juegos se repitió la apertura Gambito de dama rechazado. 

Alekhine vs. Capablanca, choque de Titanes!
Capablanca se estableció en París luego del match y obtuvo varios primeros lugares en Torneos europeos, pero Alekhine evadió la propuesta de revancha y nunca le dió la oportunidad de recuperar el título. Sus últimos juegos fueron los que jugó en la Olimpíada de Buenos Aires, en los que defendió el primer tablero de la selección cubana y obtuvo el mejor porcentaje con 7 triunfos y 9 tablas. El 7 de Marzo de 1942 sufrió un ataque al corazón mientras observaba una partida en el Manhattan Chess Club y falleció al día siguiente en el Hospital Monte Sinaí, el mismo donde falleciera su amigo y rival Emmanuel Lasker el año anterior. Su ELO o rating histórico ha sido calculado en 2725. De 700 partidas que jugó, ganó el 71 por ciento. Solo perdió 36 juegos en su vida entera.

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Anécdotas y Curiosidades



El genio de Capablanca fué descubierto por su padre, cuando al hacer una movida equivocada de caballo, el pequeño de entonces cuatro años de edad le corrigió el error. Sorprendido, el padre le permitió jugar y el niño mostró una increíble habilidad ganandole a él y a sus amigos. Preocupado, hizo que el niño fuera examinado por un doctor y aunque este no encontró nada malo en su hijo, el padre de José Raúl decidió que su hijo no jugara ajedrez hasta que fuera algo mayor. Por esta razón, Capablanca no jugó ajedrez hasta que cumplió los 9 años de edad. 



El Pequeño José Raúl jugando Ajedrez con su padre.

En una ocasión Capablanca y el Gran maestro yugoeslavo Milan Vidmar dejaron una partida suspendida para terminarla al día siguiente. Vidmar había analizado que su posición estaba perdida, pero no había querido sellar su rendición para comprobar su hipótesis jugando unas cuantas movidas más. Parece que los jugadores trataron de hablar mientras salían del salón, pero el francés era el único idioma común entre ambos y ninguno de los dos era muy fluente en él. Vidmar le dijo a Capablanca que pensaba que su posición era mala. Al día siguiente, cuando se reanudó la partida, Capablanca no se había presentado. La jugada sellada de Vidmar fué jugada y el reloj de Capablanca se puso a correr. Mientras, Vidmar se puso a observar otros juegos. Varios minutos después el árbitro se acercó a Vidmar y le dijo que Capablanca aún no había llegado, pero Vidmar le respondió que aún tenía tiempo suficiente para jugar bien el final que se avecinaba. Luego el árbitro se acercó a Vidmar, pero esta vez más preocupado pues le quedaban muy pocos minutos a Capablanca y aún no se presentaba. Vidmar entonces comenzó a pensar que tal vez al despedirse de Capablanca este interpretó que al hacerle el comentario sobre su partida, él habría sellado su movida rindiéndose. Lo que sucedió entonces, fué que faltando poquísimos segundos para que se cayera la aguja de Capablanca, Vidmar se acercó al tablero y acostó su rey, indicando su rendición, evitando que el campeón mundial perdiera la partida por tiempo. Capablanca llegó más tarde, sorprendido de que su partida estuviera jugándose, pero al acercarse al tablero sonrió con satisfacción al ver el rey acostado de Vidmar.

En el año 1925 se rodó la película sobre Ajedrez, llamada Chess Fever y el protagonista fue José Raúl Capablanca.


Luego de perder su famoso match ante Alekhine en Buenos Aires, Capablanca se retiró por un tiempo a París, donde pasaba una buena parte de su tiempo jugando ajedrez con sus amigos en un café. Un día, mientras Capablanca se encontraba solo, leyendo el periódico con el tablero y las piezas en la mesa frente a él, llega un señor y le pregunta si quisiera jugar una partida de ajedrez con él. Capablanca, siempre caballeroso, inmediatamente comienza a organizar las piezas y al terminar de ordenar las que estaban de su lado, cortésmente saca su dama del tablero. Oiga!!!_ le dice el recién llegado, con aire de indignación_ usted no me conoce y no sabe si puedo ganarle jugando usted con todas su piezas. Capablanca, con la tranquilidad y paciencia que siempre le caracterizaron le responde: "Estimado señor, si usted pudiera ganarme, créame que ya lo conociera.
En la Olimpíada de Buenos Aires, Capablanca cometió un error que le hubiera hecho perder una pieza y por consiguiente la partida contra Roberto Grau, pero el argentino le pidió que por favor retirara su jugada e hiciera otra. Cuando la partida estaba decidida eventualmente a favor de Capablanca, el gran maestro cubano le ofreció tablas a Grau retornándole el favor. Cuando Capablanca ganó la medalla de oro al primer tablero en esta olimpíada, cuentan que el entonces campeón mundial, Alexander Alekhine, se retiró disgustado ante el gran aplauso que el público le tributó.

Capablanca nunca recibió mate en las más de 700 partidas oficiales que jugó.


En el año 1987 se rodó una película sobre parte de su vida, haciendo énfasis en su viaje a la Unión Soviética y su amor por Sacha, una bailarina de Ballet Clásico. Fue una producción soviética y cubana dirigida por Manuel Herrera. El actor que encarnó al genial maestro cubano fue César Evora.

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Citas relacionadas con Capablanca


"Capablanca tenía los ojos más hermosos que haya visto" - María Teresa Mora, ex-campeona nacional cubana.


"Fué un hombre de extraordinaria belleza varonil, ideal y espiritual, no de opereta; de tez morena, como todo lo meridional; de ojos grandes y vivos; de cuerpo esbelto y bien proporcionado, de andar garboso, de modales elegantes y de carácter franco y apacible, que atrajo, como un imán, a las personas y particularmente a las mujeres! Recuerdo como iban las elegantes moscovitas detrás del campeón del mundo para obsequiarlo con cajas de bombones y ramos de flores cuando visitó la capital soviética en el año 1925. Entonces tenía treinta y siete años" - V. N. Panov

"Muchos le llamaron una máquina aburrida de precisión matemática. Y sin embargo... los premios de belleza en sus partidas casi igualan la cantidad de torneos importantes que jugó. Fue un verdadero artista que creía que la forma más simple de ganar era la más bella. Solo sacrificaba cuando esta era la forma más rápida de ganar y en ese momento su tremendo talento se nos revelaba." - Frank Marshall

"Capablanca era un verdadero caballero. Recuerdo una partida del match por el título mundial en que Capablanca se encontraba en una posición inferior y el Dr. Lasker estaba muy nervioso pues no quería que la victoria se le escapara. Pero más nerviosa aún estaba la señora Lasker. Luego de hacer su movida, Capablanca cruzó el salón y le pidió a la Sra. Lasker que no se preocupara pues su esposo tenía una mejor posición." - Nikolai Grekov

"Capablanca fué el más grande genio del ajedrez. Jamás habrá otro como él" - Alexander Alekhine

"Su velocidad de juego era increíble. Otros no veían en un mes lo que el veía de un vistazo." - Reuben Fine


"Yo sé con darle una mirada todo lo que envuelve una posición. Otros adivinan... pero yo sé." - José Raúl Capablanca

1 comentario:

Fellito dijo...

Cumpa esos Genios nacen cada 100 años, son verdaderas celebridades de la Humanidad ;)