lunes, enero 17, 2011

Amigos que se van

Hace poco les comentaba en mi blog "Café Ag3" sobre el fallecimiento de un gran hombre, Don Buenaventura Johnson. Antes de ayer falleció otro grande, Don Roque Napoleón Muñoz, (Polón, para sus amigos), miembro del Comité Olímpico Internacional y como pasado presidente de la Federación Dominicana de Ajedrez, integrante igual que yo del consejo de este deporte y juego-ciencia, que me brindó la oportunidad de conocerlo mejor y recibir varios consejos suyos que siempre atesoraré.

Ayer fui a darle mi último adiós y tuve el privilegio de hacer guardia de honor a su féretro, igual que otros ajedrecistas que también asistieron e hicieron lo propio como Rafael Damirón, Yuan Eu Liao, Luis Belliard y Eliseo González. Aunque no coincidí con otros ajedrecistas, estoy seguro que muchos más pasaron a despedirse, pues Polón, igual que en todas las otras organizaciones que se prestigiaron con su paso, era muy querido en la FDA (Federación Dominicana de Ajedrez).

Agradezco a Marcelo Carrión que me permitió reproducir aquí la semblanza que hizo de Don Roque.

¨A POLÓN, MI SEMBLANZA IN MEMORIAM¨

Estimados:

El sábado 15 de enero del 2011, perdimos a un ajedrecista y dirigente singular, por sus cualidades humanas, condiciones de liderazgo y gran tenacidad frente al tablero. Llegar de su lar Montecristi a la capital, con la mochila llena de sueños y alcanzar las metas personales que logró Polón, prácticamente desde cero, es un éxito inmenso. Todos los que han visto el video en youtube, de lo que fue probablemente su última entrevista, con la periodista Alicia Ortega, tienen buena idea de lo que hablo.

Polón, que era ingeniero civil, lucía vigoroso y transpiraba determinación, lo que unido a su preparación, sólidas convicciones de moral y gran tenacidad, redondeaba una férrea personalidad que le llevó a sobresalir y dirigir muchas instituciones. Entre ellas el gremio de su profesión, el CODIA, la FDA y el COD. También formó parte de la directiva de la ODEPA, organización que le reconoció, y coronó su carrera como dirigente deportivo en los 80, con la distinción de ser el primer dominicano en convertirse en miembro del COI.

Polón, en su vida privada, era un ejemplo de sobriedad, era religioso devoto, un laico connotado, que hasta en su casa había destinado un área para tener un pequeño altar, donde él pudiera orar tranquilamente y hablar con Dios.

Polón fue un deportista nato que destacó como catcher. Me contó su hermano menor César, en conversación que tuvimos en la casa de Polón, este último viernes 14, el día antes de su muerte, que Polón era un gran bloqueador del home, buen bateador y que hacía unas asistencias detrás de primera base, que no todos los catchers defendían así.

Polón fue uno de los primeros presidentes de la FDA, después que nuestra federación se afilió a la FIDE. Fue un dirigente clave para la celebración en el país del primer torneo internacional de ajedrez, la Serie Centroamericana y del Caribe por Equipos del año 1967, que tuvo lugar en el Hotel Hispaniola. Recuerdo haber leído un artículo escrito por mi amigo William Hook, participante como jugador, en el que alababa la calidad del evento.

De Polón como jugador, les puedo decir que no era cualquier chambón. Era peligroso. En una ocasión quedó empatado en primer lugar con el maestro nacional César Malagón, en el campeonato del Distrito Nacional, perdiendo luego el match de desempate. En ese torneo del primer lustro de los años 70, me ganó la única partida de torneo que disputamos, maratónica. Nos quedamos él y yo solos, un domingo en el club Salvador Aristy, en el parque Eugenio María de Hostos, (antiguo parque Ramfis) hasta que bien avanzada la tarde, cansados los dos, pudo finalmente derrotarme. Me dio una lección en un final de rey y torre contra rey y caballo; que el caballo no debe alejarse de su rey, porque la torre lo puede atrapar y se píerde la partida.

Polón deja una viuda, la señora Aleyda Benedicto, y varios hijos que deben sentirse muy orgullosos de él. Napoleón Bonaparte, ese inmortal oriundo de Córcega, que pasó de anodino oficial a emperador de Francia, quizás, el hombre que más poder acumuló sobre la tierra después de Alejandro Magno, dijo, ¨Cada soldado lleva en su mochila el bastón de mariscal¨. Que descanse en paz nuestro Napoleón, mariscal del deporte dominicano, que trascendió nuestro país. Que Dios te acoja en su reino, amigo bueno y solidario.

Marcelo Carrión