viernes, febrero 13, 2009

Yo la ví cuando pasaba

En el año 1997 fui a ver Kolya, la ganadora del Oscar en la categoría de "Película de habla no inglesa" y la verdad es que me encantó. Una escena que no olvido es muy interesante por su diálogo. Pasaban en su carro (aunque se desarrolla en Checoslovaquia,creo que era un Yugo) bien despacio por un camino lleno de nieve, cuidando de no enchivarse y delante de ellos divisan dos mujeres que caminan. No sé si en esos países ya estan acostumbrados a delinear el cuerpo de las mujeres con todo y tener el abrigo puesto, pero el caso es que ellos comienzan a irse en elogios por el cuerpazo de ellas. Trataré de reproducir el diálogo tal cual lo recuerdo, pero tengan en cuenta que la traducción puede ser bastante libre.

- Franka, chequea qué mujerones van allá alante!!!
- Diache sí, Milos! Dos MEGAMAMISES!
- No, no, no, no...miiiirala...se están "eplotando" de buenas...pásale por al lao a vé si también son bonitas de cara, dale, dale...
- Quieto Bobby, que no quiero que se me enchive el carro que tú eres el primero que saca pies cuando hay que empujar.
- ya casi, ya casi, yyyyy...

En ese momento Milos (que no recuerdo si era así que se llamaba, pero me pareció un nombre apropiado) se asoma, literalmente sacando la cabeza por la ventana y la expresión de su cara pasa de una sonriente expectativa a una desfiguración completa.

- ARRRRGH!!! Qué feas son!!! Tremendos grillos!

Y aquí viene una de las frases más simpáticas del mundo del cine para mí:

- Ves? Para mí sin embargo, siempre serán hermosas.

No pude evitar que este diálogo me revisitara justo al apretar el obturador pues esa mujer que acababa de pasar frente a mí parecía una Valkyria, una guerrera que venía a buscarme para llevarme al Valhalla, con su rubia cabellera como los rayos del sol y espesa como un campo de cambrones. Alta de tamaño y de complexión atlética, su espalda guarda dos perfectos homoplatos y está estampada de pecas, que riman con su flow nórdico y termina donde comienzan a dibujarse las curvas como los acordes de una guitarra sobre una bachata encendida, con la suavidad de los gladiolos y la dureza de un rencor visceral. De sus piernas no digo nada...qué le puedo yo agregar por más que juegue a ser poeta, a lo que dice de forma tan retórica esta foto? De su cara, de su pecho, del triángulo de las Bermudas y de sus rodillas tengo miles, infinitas versiones que me van a permitir que me las guarde, y les regalo en cambio una arenga para que construyan las suyas...no pretendí entonces pasarle por el lado para verla, y tampoco ahora querer definirla...para mí, siempre será hermosa!

5 comentarios:

Cesar Pinedo dijo...

Yo no la vi cuando pasaba porque no estaba ahi. Aun asi se ve bien.
Un abrazo cabezon fotografo bueno..
Cesar...

Gabriel del Gottó dijo...

Para que sacar de cuajo la magia?
Nah...
Buena Pedrito!

Lali dijo...

La belleza va mas allá de lo que los ojos pueden apreciar.... que "vacíos e infelices" son aquellos que no se han topado con ese tipo de belleza... Sin desperdicios maestro. Gracias por este café a las 2.39... ;)

Miguel Rojas dijo...

mi amigo hace tiempo no visitaba tu blog, aqui de nuevo leyendote......


Saludos mi hermano...........

Baakanit dijo...

Bueno, hay grandes posibilidades de que por alante esté buena también.

Los grillos no hacen jogging.

Pero está buena esa frase de que si lo dejamos hasta ahí, los recuerdos de esa persona siempre serán lindos.