miércoles, febrero 17, 2010

Miércoles de Ceniza

Decidí buscar una imagen sobre el Miércoles de Ceniza y la encontré en "La Zona" o Zona Colonial de Santo Domingo, específicamente en la Iglesia de Santa Bárbara, la misma donde fue bautizado el patricio Juan Pablo Duarte. Me gusta mucho porque aparte del escenario donde hice la foto, es como una tradición que se pasa de madre a hija. En este día comienza la Cuaresma, de fiel observación para muchos católicos que se preparan para vivir dignamente el misterio pascual, la pasión, muerte y resurrección del señor Jesús, y la antesala del bonche de Semana Santa para muchos otros. Como un dato adicional, las cenizas que se usan para imponer una cruz en la frente de los cristianos este día, se obtienen al quemar las palmas usadas el Domingo de Ramos previo.

Para los interesados, una explicación del significado del Miércoles de Ceniza, de Adorasi.com

Miércoles de ceniza: conversión y penitencia

La liturgia de la Iglesia nos invita sin cesar a purificar nuestra alma y a recomenzar de nuevo.

En el momento de la imposición de la ceniza sobre nuestra cabeza, se nos recuerdan las palabras del Génesis, después del pecado original:

Acuérdate de que eres polvo y en polvo te has de convertir (Génesis 3, 19). Y sin embargo, a veces olvidamos que, sin el Señor, somos nada.

Quiere el Señor que nos despeguemos de las cosas de la tierra para volvernos a Él. Jesús busca en nosotros un corazón contrito, conocedor de sus faltas y pecados y dispuesto a eliminarlos.

También desea un dolor sincero de los pecados que se manifestará ante todo en la Confesión sacramental.

El Señor nos atenderá si en el día de hoy le repetimos de corazón: ¡Oh Dios! crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme.

La verdadera conversión se manifiesta en la conducta: en el trabajo, hecho con orden, puntualidad e intensidad; en la familia, mortificando nuestro egoísmo y creando un ambiente más grato en nuestro entorno; y en la preparación y cuidado de la Confesión frecuente.

El Señor también nos pide hoy una mortificación más especial, que ofrecemos con alegría: la abstinencia y el ayuno; también la limosna que, ofrecida con un corazón misericordioso, desea llevar consuelo a quien pasa necesidad.

Cada uno debe hacerse un plan concreto de mortificaciones para ofrecer al Señor diariamente esta Cuaresma.

Para hacerlo, tengamos en cuenta que deben ser "mortificaciones que no mortifiquen a los demás, que nos vuelvan más delicados, más comprensivos, más abiertos a todos" (del libro "Es Cristo que pasa" de J.M. Escrivá de Balaguer )

San Pablo (2 Corintios, 5) nos dice que éste es un tiempo excelente que debemos aprovechar para una profunda conversión.

Podemos estar seguros que vamos a estar sostenidos por una particular gracia de Dios, propia del tiempo litúrgico que hemos comenzado:

"Tiempo para que cada uno se sienta urgido por Jesucristo. Para que los que alguna vez nos sentimos inclinados a aplazar esta decisión sepamos que ha llegado el momento. Para que los que tengan pesimismo, pensando que sus defectos no tienen remedio, sepan que ha llegado el momento.

Comienza la Cuaresma; mirémosla como un tiempo de cambio y de esperanza" (del libro "Tiempo para creer" de A.M. García Dorronsoro).

2 comentarios:

Oddy dijo...

Anoche llevé a Alyssa a la misa conmigo y le encantó la ceniza. Te recuerdas cuando llegabamos del colegio con la cruz en la frente? Yo siempre me la dejaba el dia entero hasta que me dormia :)

Elia Mariel dijo...

jajaja!!!
Oddy, yo hacia lo mismito... andaba con muchisimo cuidado toooodo el día para que no se me fuera a borrar esa ceniza!

Pedro, la iglesia de Santa Barbara es mi iglesia favorita de toda la zona colonial. Arquitectonicamente me parece hermosisima, y los contrafuertes que le han agregado en uno de los laterales por los problemas estructurales son un detalle que me parece le agrega mucha personalidad al espacio y al edificio.

Tambien, estar en la plaza que rodea la iglesia, te hace sentir que estas teniendo una experiencia de ciudad de verdad, y no hablo de sentirte en una urbe ultramoderna, sino de disfrutar de un espacio hecho a nuestra escala, la escala humana (no se si se entiende muy bien lo que digo porque hablo desde una perspectiva muy de mi profesion) sentarse en algun banco, observar la fachada de la iglesia, el espacio que se produce bajo los contrafuertes de metal, observar los automoviles pasar, la gente caminando al atravesar la plaza o simplemente saliendo de misa, los edificios en los lotes del entorno, que tienen una vista provilegiada (uff que daria yo por vivir en uno de esos si santa barbara estuviese cuidada y segura)

... en fin, no me gusta hacer comentarios muy largos, pero me has inspirado a escribir sobre ese espacio. Gracias, tal vez algun dia coloque algo sobre esto en mi blog. Por cierto, la foto esta espectacular me gusta como la luz ilumina la fachada de la iglesia en el fondo, y la expresión de la parejita con sus cenizas.