lunes, abril 17, 2006

Amélie Poulain



Gracias a Dios por las películas europeas...ya sean italianas como Cinema Paradiso, Mediterraneo, Il Postino o La Vitta e bella (para mencionar las recientes, porque si nos metemos en Fellini no acabo), la trilogía gala de Blanc, Rouge y Bleu (que ameritan un tratamiento aparte) y ya dentro de las francesas quisiera resaltar una película que me ha marcado mucho por lo hermosa que es, sencilla en su puesta en escena y profunda en su contenido, llena de un humor pícaro y elegante.

El Comienzo no es nada sencillo, pues la protagonista ve a su madre saltar al pavimento desde lo más alto de la Catedral de Notre Dame de París, tiene que soltar en un arroyo a su pez "Cachalot" quien también tiene tendencias suicidas y para colmo, su padre se ha encerrado tanto en sí mismo que le dedica más tiempo a la estatua de un enano que tiene en el Jardín que a la propia niña.


Pero Amelie es una joven con una gran imaginación, que ejercita constantemente. Ya con 22 años y siendo mesera en un café de Montmartre, sucede algo que iba a cambiar su vida. Encuentra en su casa la caja de juguetes de un niño que había vivido antes allí y decide hacersela llegar a su dueño. De ahí en adelante se propone un objetivo: hacer feliz a la mayor cantidad de personas posibles

...a su amiga hipocondríaca, a la casera que fue abandonada por su marido, a Hippolito, el poeta desconocidoo, a su vecino "el hombre de vidrio", quien sufre de osteoporosis y su principal pasión en la vida es reproducir incesantemente un cuadro de Renoir hasta que haya captado el alma de todos y cada uno de los que estan representados en la obra...en fín, que a todos los tiene pendiente Amélie, sin darse cuenta que falta ella misma, hasta que conoce a Nino Quincampoix, un joven que trabaja en...pero bueno!!! Y qué cojoyo hago yo contandoles la película entera? Lo dejo aquí, solo diciendoles que la frescura de esta cinta es increíble y que si Amelie era imaginativa de antes, su amor por Nino hace que su creatividad sea exponencial.
El color en la cinta es esencial. Fue filmada en color y teñida con sepia...no, esperen...fue grabada en sepia y luego coloreada...o fue en blanco y negro y la colorearon/asepiaron después??? Como sea...el color es genial...viridiano en la esperanza, bermellón en el amor, metileno en la tristeza y sepia en la nostalgia. La dirección de Jean-Pierre Jeunet es exquisita y por la gran cantidad de detalles de la obra se nota que fue hecha con mucho esmero y cuidado. La música de Yann Tierssen se complementa de una forma maravillosa con el devenir de la historia.

Para los interesados pueden leer más aquí y acá.

4 comentarios:

Vicky Ledesma dijo...

Pedro, me encantó esa pelicula

Themys Brito dijo...

A mi también me gustó muchísimo la cinta. Ya me preguntaba cómo habían logrado ese color. Un saludo.

Angelita Guichardo dijo...

Yo la he visto! Me encantó!

Rubén Abud dijo...

Pedro una de mis favoritas del cine. gracias