martes, agosto 28, 2007

Camino a PC-Bavaro, La otra Banda (4)


Entiendo que cada quien quiera progresar...pero ventorrillos en el proceso de convertirse en mini-plazas y ahogando la preciosa casita de atrás hay pocos en el país. Muchos quieren montarse en el progreso que supone recibir tantas personas en Bavaro y Punta Cana, pero al final...estos turistas no se detienen a comprar una carnita, pero sí se detendrían a admirar al puebla de las muñecas preservado. Se necesita hacer algo pronto...tal vez mudar algunas de estas casas que se estan perdiendo hacia los alrededores y promocionarlo como el pueblito de las "Casas de Muñecas", esa historia de recuperación sería menos costosa que muchas obras (quizás por eso no es interesante) y le redundaría a la Región en una atención adicional, por algo autóctono.

En la Foto, la construcción que pronto ahogará a la casa, un vendedor de cangrejos, una doña con su hija, un ventorrillo con dulces caseros y guineos, el vendedor que esconde su cara de la cámara y una carnicería. La composición que favorece la horizontal me pareció más apropiada por todo lo que sucede al mismo tiempo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

El mensaje asere PG..Es serio, triste e interesante..Pero la idea de las casitas de muñecas, en una alternativa edificante, atractiva y magica..Espero q las autoridades pongan algo de ingenio, y ecuanimidad a funcionar, en este excesivo trajin del gasto publico..

Exitos,

Enrique Ureña dijo...

Hola Pedro.
Veo que tu viaje al Este fué muy fructífero. Ya había estado por esos predios, en busca de fotografías de esas preciosas casitas que cada día son más escasas. Para los propietarios, es progreso cambiarle el frente de las casas y ponerlo con bloques de concreto. La fuente de los ingresos son las remesas de los familiares que viven en el exterior. Muchas de las casitas a las que tomé fotografías ya desaparecieron, en esos momentos ya habían Blocks, arena y cemento a su lado, listas para ser restauradas.
Es una pena pero ese es su progreso.

YEL dijo...

Pietro,

Sobre temas parecidos ya te he expresado mi opinión anteriormente y los dos distinguidos comentaristas anteriores han expresado muy bien.

Es un tema delicado y difícil: cómo balancear el desarrollo y el progreso, y a la vez preservar lo valioso del pasado y del medio ambiente (esto último no aplica necesariamente este caso).

Los pobladores tienen sus derechos al progreso. En situaciones similares trato de ponerme mentalmente en la situación de los afectados y pensar qué haría en su lugar. Son casas que a pesar de que pudieran ser exóticas y bellas para muchos, no tienen las comodidades de una casa moderna de concreto. Los puestos de ventas en frente de las casas son los medios de sustento de sus dueños.

Pero has expresado una interesante posible solución que pudiera ser planteada a algunas instituciones (¿Oficina del Patrimonio Cultural? y los grupos hoteleros del área).

No soy un conocedor de los pueblos, pero creo que en varias ciudades, por ejemplo Baní y aún Santiago, se pueden encontrar también casas de madera con techos de zinc con similares características (no sé si con los colores brillantes de La Otra Banda).

Te comento de paso que, como sabes, pasaba al menos dos veces semanales por La Otra Banda durante cerca de dos años (viajes de ida y vuelta entre Bávaro-Punta Cana y Santo Domingo). Realmente detestaba el tránsito por allí por lo estrecho y la pésima condición de sus calles. Un viernes a las 6:00PM u 8:00PM era usualmente un embotellamiento de a veces hasta una hora o más.

Muchas veces viajaba hacia la zona en horas cercanas a la madrugada y sí podía con más tranquilidad apreciar la belleza de algunas de sus casas. Incidentalmente, las que más me llamaban la atención eran algunas de las construcciones “más modernas” de concreto: Una casa de dos pisos que creo que funciona como una tienda (de lado del carril oeste-este); otra casa de dos pisos que tiene una verja y patio frontal (en el mismo lado); la casa/tienda que tiene las máscaras en su exterior (carril este-oeste), etc. Había una casa que me resultaba siempre llamativa: tiene un parqueo enrejado para su vehículo del tamaño de casi la mitad de la casa. Está de lado del carril oeste-este (Higüey – Bávaro), creo que en una esquina, y a la hora que pasaba por allí siempre estaba el vehículo parqueado, ¡dueño de la mitad de la casa!

Saludos.

Anónimo dijo...

Aseres..Estampas Dominicana..nuestras q a veces no tiene sentido..Pero existen, cuan paisaje latente de nuestro horizonte contradictorio!!..

Exitos,