viernes, julio 04, 2008

Veredicto: Inocente!


Si se fijaron bien, últimamente estoy experimentando con el blanco y negro y los duotonos, y esta foto me pareció perfecta para traerla con esa atmósfera nocturna y ese toquecito de Azul chulámbrico.

Como siempre trato de hacer, vaya esta crónica de cocientización ecológica para uno de los seres más vilipendiados de nuestros campos: La Lechuza. Y es que para las personas que no han sido expuestas como muchos de nosotros a las bondades del Discovery Channel una lechuza es lo más parecido a un fantasma, un galipote o una bruja:

- Es nocturna.
- Se ve como un celaje blanco cuando vuela.
- Sus alas estan diseñadas para no hacer el menor ruido.
- Emite un chillido escalofriante.
- Históricamente se le ha asociado con la mala suerte y la hechicería.
- Se dice que "pisan" (tratan de fecundar) a las gallinas, transmitiendoles enfermedades sexuales.

La realidad de todo esto es que la lechuza es uno de los seres más beneficiosos para el hombre, pues controla las poblaciones de ratas y ratones. Los campesinos dicen que comen café porque donde ven una lechuza al otro día encuentras los restos de cascaras y semillas, pero la verdad es que esto no forma parte de la dieta de una lechuza. Lo que sucede es que cuando los ratones y las ratas se dan vida comiendo café, las lechuzas van y los capturan allí.

El ejemplar que aquí les presento es la Tyto alba, o Lechuza Común, que es el ave con mayor distribución a nivel mundial. La lechuza y sus pichones son ejemplares disecados del Museo Nacional de Historia Natural y la uso para fines educativos. En nuestro país existe otra lechuza de la familia Tytonidae y es la Tyto glaucops, que a diferencia de la anterior su distribución está completamente restringida a la Isla Hispaniola, por lo que es endémica.

10 comentarios:

Argénida Romero dijo...

No sé porque le quieren inferir tantas cosas malas, si se ve tan linda en esa foto. Me gustan las fotos en blanco y negro, tienen ese no sé que nostalgico que la hacen tan hermosas.

Un abrazote, poeta del lente

Sonia T. dijo...

Hola Pedro,
La foto esta chulámbrica, no sólo el toquecito de azul.

En fin me dejaste pasmadas con lo de las andanzas gallinezcas de las lechuzas. Esas no me la sabía, y mira que soy chica de campo que creció a la sombra de su escalofriante chillido.

Abrazos,
Sonia

Miguel A. Rojas H. dijo...

Dios Santo que fotografia has tomado, me imagino el tiempo que esperaste para que la madre llegara al nido con comida, no te noto???

Te felicito por la foto...

Pedro Genaro dijo...

Argénida...Obrigado!

Sonia, bienvenida de nuevo. Mucho ojo...no es que las lechuzas efectivamente cubran a las gallinas, sino que en el campo muchas personas piensan que así pasa.

Miguel, me alegra mucho que te mantengas visitandome, es un honor. Te comento que aunque hay muchas fotos de las cuales estoy muy orgulloso por el esfuerzo que hice para conseguirla, esta no es el caso. Se trata de una lechuza y sus pichones, disecados para un mini diorama del Museo Nacional de Historia Natural. El propósito de esta foto es más bien didáctico, para que las personas repliquen este conocimiento y Dios mediante esperar que en una década o dos ya no se piense así.

Kutty Reyes dijo...

Chi Genalo esta foto seB muy bien con este efecto.

Abrazos

3smirn@ dijo...

LECHUZAAAA!!! asi le llamaba mi abuela a una se~nora en su campo, y despues supe quien era la mama de mi tio mas chiquito...
Si vieras las lechuzas que tenemos en Arizona, todas las noches alrededor de las 8:00 o 9:00 p.m. por encima del patio de la casa de una amiga vuela una enorme, con sus alas abiertas, siempre me decia ella hasta que un dia estuvimos compartiendo en el patio la familia y de repente paso. Me quede mesmerizada,y me dieron eteriquito, no soy muy amiga de las criaturas nocturnas.

Anónimo dijo...

Asere PG
Mesmerizada, eteriquito y andanzas gallinescas de las lechuzas..Tremendo combo de matinee dominguero..

Exitos,

JL

E.B. dijo...

SHUUUUUUU!

nisti2 dijo...

Muy buena La FOTO !! Buen TRabajo Felicidades!

Vic dijo...

Para mí las lechuzas son el máximo representante del vacío generacional entre mi mamá y yo.
Mi mamá, que creció en el campo, siempre les ha tenido un terror de género (junto a las vacas, porque una casi la aplasta cuando estaba chiquita) y, de hecho, la palabra venezolana para "azaroso" es "pavoso" en referencia a la "pavita" una lechuza pequeñita que siempre se mete en los tejados de las casas viejas.
En cambio yo las adoraba. Mi película favorita de niña era "Laberinto" y como yo en esa época tenía muy mal gusto y estaba profundamente enamorada de David Bowie siempre andaba buscando lechuzas a ver si alguna se transformaba en el rey de los duendes.
De cualquier modo, ahora que estoy "grande" y no entiendo cómo me podía gustar alguien con los dientes picados de Bowie (sin siquiera pasarme por el resto de sus características), no te sabría decir cuál sería mi reacción de encontrarme de frente con una lechuza como esta, en blanco y negro o a color.