miércoles, marzo 26, 2008

De Locos, Pacientes e Impacientes.


A continuación mis locos favoritos de las canciones, unos porque se divorciaron de la sanidad, otros por ser demasiado cuerdos como para quedarse a esperar por años a un amor perdido y otros por no tener el recibo de la paciencia pagados al día.

- El orate que se enamoró de la Cibeles y se escapó de "Cienpozuelos" (algo así como "el 28" nuestro) para ir a darle un beso a esa maravillosa estatua...no lo culpo, 'ta buena la estatua. Tenía que ser Sabina.
- La loca del Muelle de San Blás, de Maná.
- Esta vida loca, de Francisco Céspedes.
- Los "mesimpolta" que usan diamantes en la suela de sus zapatos, de Paul Simon.
- Penélope, de Serrat...La Quintaesencia de la Locura.
- La que no era loca pero se embromó porque le llamaban así. "Y ella gritó no señor ya lo ven...yo no estoy loca...estuve loca ayer, pero fue por amor" (Ay cañajo! así quien no!).
- Los locos del Merengue de los Rosario.
- Ana, la esposa del pescador que enloqueció cuando el mar celoso le arrebató a su Miguel.
- Yo loco, loco y ella loquita (Yo lo coloco y ella lo quita).
- Los dos que hacen Locuras sin nombre, sin fecha, sin cura en una Canción de Silvio.
- El tunante de Serrat que se robó el Maniquí para para plantarle un beso francés en un Zaguán de Barcelona.
- El loco de la Colina (Fool on the Hill) de McCartney.
- El loco que se dió cuenta que el tiempo es muy poco, de Calamaro.
- Los locos de atar que quieren sacarse otra ley del sombrero, de Sabina.
- El tunante de Perales, que se preparó para esperar su gran amor y nunca llegó en "La Espera".
- El loco que se asoció con el relojero, de Silvio Rodríguez.
- Para la vida loca, de Ricky Martin..."No soup for you!!!".

9 comentarios:

JLTerrero dijo...

Oh Asere PG..En la antesala de su Cumple, Piscianos al fin..Q locura no leer este blog..
En esta interminable loca lista, es oportuno recordar q existen demasiadas piezas de Jazz & Brasil, q reflejan esta condicion inexorable de falta de razon, o de razon para estarlo, como usted magicamente lo define, al citar..El Amor..
Decia un famoso muchacho, del Psicoanalisis: " Existe cierto placer en la locura, q solo el loco conoce"..
Regileme usted ese trompito en la uña!!..Y como nos recuerda el gran Paul Simon "Still crazy after all these years"

Exitos,

Ginnette dijo...

Wao, pero tremenda colección que hiciste, excelente!

Saul dijo...

Y la fuente común para esos episodios psicóticos que viene y van, L'amour! Por cierto a ver que le parece esa canción de Carlos Ann (L'amour), y una de mis favoritas sobre el tema y lleva este conglomerado de sentimientos al nivel patológico y de infección: Bushido - Infectado e tu amor

"... me comporto como un loco
adiestrado a tus antojos
sólo porque estoy
infectado de tu amor..."

Pedro Genaro dijo...

Cuanta verdad en las palabras de Saul!

Gracias Chinita, pero sé que faltan...cuales son tus locos?

JL, yo soy ariano, arricueldese...diiiigo, no es que crea en eso, solo que ese es el parqueo que me toca.

Vitico dijo...

Locuras (Silvio Rodríguez)

Hay locuras para la esperanza
hay locuras también del dolor
y hay locuras de allá
donde el cuerdo no alcanza
locuras de otro color

hay locuras que son poesía
hay locuras de un raro lugar
hay locuras sin nombre
sin fecha sin cura
que no vale la pena curar

hay locuras que son como brazos de mar
te sorprenden te arrastran te pierden y ya
hay locuras de ley pero no de juzgar

hay locuras que son la locura
personales locuras de dos
hay locuras que imprimen
dulces quemaduras
locuras de diosa y de dios

hay locuras que hicieron el día
hay locuras que están por venir
hay locuras tan vivas
tan sanas tan puras
que una de ellas será mi morir.


Otro tema del propio Silvio que refleja algo de "Locura" es El Hombre Extraño.

Betty dijo...

Compadre, yo aqui dándole la vuelta!!Por supuesto que no se podía quedar la Espera de José L. Perales. Mientras leía nada más pensaba en esa canción y, aunque usted no lo crea, me gusta mucho también Penélope, de Serrat. De caché!!! Betty

Coco dijo...

Vaya! Pedro... tenia varios dias sin leer tu blog. Hoy entré y he quedado fascinada. Desde el post de mi hermano Panta a las locuras de Sabina, Silvio y Serrat. Que mas se puede pedir? Hay una frase muy popular que dice ... que de poeta y loco, todos tenemos un poco. No hay nada mas cierto. Si no fuera asi, todo seria muy aburrido. De vez en cuando hay que soltar el loco. Un abrazo... Coco

Cristina dijo...

Jaja! sii.. faltan aquellos que los apoyan en su lack de self consciousness, en su lack de life events, en su aburrimiento. Para mi la mejor es la loca del muelle de San Blas, pero a los niveles de esas canciones, esos locos ya llegan el punto en el que dejan de ser locos, sino pateticos.. Anyways.. beautiful pic by the way..

Anónimo dijo...

Estimados amigos pónganles su musica de fondo favorita a este cuento...

La Locura

Cuentan que una vez se reunieron en algún lugar de la Tierra todos los sentimientos y cualidades de los seres humanos. Cuando el Aburrimiento había bostezado por tercera vez, la Locura como siempre tan loca les propuso:¡vamos a jugar al escondite! La Intriga levantó la ceja intrigada y la Curiosidad sin poder contenerse le preguntó: ¿Al escondite? Y, ¿Cómo es eso?

Es un juego, explicó la Locura, en el que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que yo encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego. El Entusiamo bailó entusiasmado secundado por la Euforia. La Alegría dio tantos saltos que terminó convenciendo a la Duda, e incluso a la Apatía, a la que nunca le interesaba hacer nada. Pero no todos querían participar. La Verdad prefirió no esconderse. ¿Para qué? si al final siempre la hallaban. Y la Soberbia opinó que era un juego muy tonto (en realidad lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella)...y la Cobardía prefirió no arriesgarse.

Un, dos, tres...comenzó a contar la Locura. La primera en esconderse fue la Pereza, como siempre tan perezosa se dejó caer tras la primera piedra del camino. La Fe subió al cielo y la Envidia se escondió tras la sombra del Triunfo, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto. La Generosidad casi no alcanzó a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos...que si un lago cristalino para la Belleza...que si una hendida en un árbol perfecto para la Timidez...que si el vuelo de una mariposa lo mejor para la Voluptuosidad...que si una ráfaga de viento magnífico para la Libertad...así terminó por acurrucarse en un rayito de sol. El Egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio: aireado, cómodo...pero sólo para él. La Mentira se escondió en el fondo de los océanos (mentira, se escondió detrás del arco iris). La Pasión y el Deseo en el centro de los volcanes. El Olvido...se me olvidó dónde se escondió el Olvido, pero eso no es lo más importante. La Locura contaba ya novecientos noventa y nueve mil novecientos noventa y nueve...y el Amor no había aún encontrado sitio para esconderse entre sus flores.

Un millón contó la Locura y comenzó a buscar. La primera en encontrar fue la Pereza...a sólo tres pasos detrás de una piedra. Después se escuchó la Fe discutiendo con Dios sobre Teología y a la Pasión y el Deseo los sintió vibrar en los volcanes. En un descuido encontró a la Envidia y claro, pudo deducir dónde estaba el Triunfo. Al Egoísmo no tuvo ni que buscarlo, él solo salió disparado de su escondite, que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la Belleza, y con la Duda resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada en una cerca sin decidir aún dónde esconderse.

Así fue encontrando a todos. Al Talento entre la hierba fresca...a la Angustia en una oscura cueva...a la Mentira detrás del arco iris (mentira...en el fondo del mar). Hasta el Olvido...ya se había olvidado que estaba jugando a las escondidas. Pero sólo el Amor...no aparecía por ningún sitio. La Locura buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyo del planeta, en la cima de las montañas, y cuando estaba por darse por vencida, divisó un rosal y pensó: el Amor siempre tan cursi, seguro se escondió entre las rosas...tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas...cuando de pronto un doloroso grito se escuchó...las espinas habían herido los ojos del Amor, la Locura no sabía que hacer para disculparse: lloró...rogó...pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo.

...Desde entonces, desde que por primera vez se jugó en la Tierra al escondite, el Amor es ciego...y la Locura siempre lo acompaña.


CUENTO DE MARIO BENEDETTI

Sideral