viernes, enero 02, 2009

Sacar lo mejor de cada cosa

"Killao" era poco...yo tenía lo que se llama en buen dominicano, una "mardita cuerda", un enojo necio...de esos que hacen que uno salga de sí mismo y se vea. En cierta forma...uno se muere un chin cada vez que le pasa eso, pero es que hay cosas que a mí me molestan sobremanera...como es posible que yo no pudiera sacar una foto de la más bella cueva del país? La Cueva de las Maravillas es un lugar verdaderamente alucinante, precioso y con el sistema de iluminación que tiene no es necesario ni siquiera usar flash para sacar fotos memorables, de manera que no es por el uso de flashes que me impedían hacer las fotos. Tal vez es porque quieren tener la exclusividad de las imágenes para que se vendan las postales que venden allí, pero si le cobraran un permiso especial a los fotógrafos que quisieran hacer fotos allí (siempre sin uso de flash) podrían conciliar el deseo de muchos dominicanos y turistas se encuentran de repente con esta verdadera maravilla y no pueden plasmar sus memorias. Pero al rescate vino la naturaleza en forma de un grupo de mariposas que revoloteban sobre unas flores de Siña Juanica (Lantana camara). Verlas me dio una profunda sensación de paz y conseguí algunas fotos para recordar esta enseñanza.

A veces uno va a un sitio esperando encontrar algo y finalmente no aparece...qué hacemos...nos quedamos de brazos caídos o hacemos que el viaje valga la pena? El año pasado fuimos un grupo de amigos a Sierra de Bahoruco a tratar de fotografiar una Jutía, que finalmente no conseguimos, pero la camaradería del viaje, descubrir un sitio en el pueblo de Enriquillo donde venden unas empanadas exquisitas y además hacer una foto que hoy adorna el mes de Septiembre del Calendario del año 2009 de la Asociación Cibao, definitivamente hizo que todo valiera la pena. Aceptar las cosas como vienen, ajustarse a los cambios y definitivamente disfrutar al máximo cada experiencia de la vida, sea o no de fotografía, ya en un bosque lleno de aves y mariposas de Panamá, tomando chocolate caliente en un café de montaña de Austria con el Lago Constanza enfrente (esa es otra historia) o en una calle peatonal de la más vieja ciudad de América.

Foto: Mariposa Volatinera del Golfo (Agraulis vanillae) sobre flores de Siña Juanica (Lantana camara).

7 comentarios:

Nikkei-Girl dijo...

Tocayo de cumpleaños...
Acuérdate de la teoría del vaso con el agua hasta la mitad. Puede que sea medio vacío o medio lleno, todo depende de cómo lo veas.

En la vida nos topamos con situaciones en las que bien, en un primer plano, pensaríamos que no ha valido la pena...pero voilá resulta que algo sucede y cambia el panorama.

Y es que si nos hundimos en mares de frustración, quilles, cuerdas y maromas...vamos a terminar de la peor manera.

Tesa dijo...

Ay, Pedro, estamos conectados. Hablamos de lo mismo. De sacarle provecho a la existencia y no perder el tiempo en lamentos.

Cuando alguien de mi entorno tiene una "respuesta excesiva" de enfado ante alguna contrariedad, le digo: “Que cabreo más tonto te estás montando solo” y por lo general acabamos riendo.

“El placer de las pequeñas cosas es el refugio de los hombres complicados”
A mí me gusta mucho esta frase de Oscar Wilde, porque me siento muy identificada con ella. La sensibilidad es la que nos hace “complicados”.

El placer que tú sentiste al captar esta bella mariposa, el placer que sentimos al verla los que amamos la naturaleza y el arte te compensa con creces de la avaricia represora de los administradores de esa maravilla que persigues.

Seguro que algún día, podrás hacerlo. Entra como turista a esa cueva y “róbales” una buena foto.

Un abrazo desde el Mediterráneo, donde no para de llover, ya hasta me aburro de hacer fotos a los charcos.

Beb! dijo...

Yo siempre termino eligiendo la segunda opcion...hacer que el viaje valga la pena. Disfrutar cada segundo como si fuera el ultimo, ver lo que te trae esa oportunidad, porque uno nunca sabe como terminaran de salir las cosas.
El tiempo (que no es mucho..yo no soy tan vieja xD) me ha enseñado (si si..enseñado) a que cuando uno esta esperando que una cosa pase de tal o cual forma podemos sorprendernos en la forma de como termina o simplemente sorprendernos de la forma como pasan.
Y no es una forma de conformarse, es simplemente una forma de buscarle el lado amable a las cosas, mire ese ejemplo: se quillo como er diablo (hasta se vio a si mismo..jajaja tuvo que ser un buen pique!!!) pero al final pudo tirar esas fotos, pudo disfrutar del simple aleteo de esa mariposa (que de simple no tiene nada), pudo disfrutar el momento en que ella poso para usted, asi como si la naturaleza le mandara un mensajito diciendole que disfrute lo que ya tiene.

Besha la foto.. algo peculiar su historia =P..y Buenos Dias Pedro...xD

acuarela dijo...

A veces uno va a un sitio esperando encontrar algo y finalmente no aparece... o ( esto lo agrego yo ) encuentra otra cosa que supera lo que en principio buscabas. Mi papá que entre otras cosas, buscaba aguas subterráneas para el Central Romana, un día en busca de agua encontró La Cueva de las Maravillas e inmediatamente mandó terminar la búsqueda de agua y se puso en contacto con los conocedores de la materia, entre ellos el Sr Pión de La Romana para que hicieran un estudio del lugar.

Más tarde, su amigo Alejandro Grullón se ha encargado entre otros de preservar el lugar y de que sea disfrutado por el pueblo dominicano y sus visitantes de otros países.

Como dicen que en casa del herrero cuchillo de palo, yo nunca he visitado este lugar del que tanto he leído y escuchado. Papi buscaba agua y encontró una cueva de maravilla.

Romayris dijo...

Hay que ver las oportunidades donde otros ven las dificultades.

Abrazos

Serendipity dijo...

Las oportunidades son calvas y se agarran por pelitos!!!

3smirn@ dijo...

Hola Pedro, no descarto la posibilidad de un día volver a RD, con un RV (casa móvil) para recorrer la isla enterita. No me alcanzaría el tiempo para atrapar y plasmar en imágenes, tantas maravillas naturales que son un tesoro en la islita “donde todo comenzó”.
Los campos, ¡Ay mi madre! las montañas azules, el verdor y esplendor de la naturaleza (que en este desierto es lo que mas extraño). Las garzas, las vacas en los potreros, la pocilga de los puercos, un cañaveral, una letrina, la bacinilla, el colador de café de tela, un jarro de cacao caliente, un catre, los chivos, un gallinero, un arroyito de agua cristalina, un fogón en una cocina campestre, un anafe, las chinolas, un té de limoncillo, los nísperos, la jagua, la manzana de oro, el cajuil, la guanábana….
Es una bendición y un privilegio que tú y los cimarrones, rescaten nuestra naturaleza perdida en el olvido de la ignorancia. Y que muestren al mundo, la pureza y la originalidad que todavía poseen algunos lugares de Quisqueya; donde los piratas políticos no pueden navegar.

*Gracias por el nombre de la Lantana Siña Juanica, no lo recordaba.

Y hablando de oportunidades dice mi papá que “sacarse la lotería es como agarrarle los granos aun león”. ja,ja,ja…..