viernes, septiembre 29, 2006

Un silencio interior. Los retratos de Henri Cartier-Bresson

No he leído el libro, pero lo promuevo porque puedo recomendar las fotos de Cartier-Bresson, muchas de ellas archi-conocidas. De ahí en adelante solo podemos enriquecernos con la forma en que este hombre visualizaba sus fotos, que hoy en día son para mí algunas de las más trascendentales en la historia de la humanidad. Si un botón sirve de muestra, les comento que la foto que encabeza este aporte es sumamente interesante. Se trata de los esposos Fréderic e Iréne Joliot-Curie, pareja de físicos que ya era reconocida por haber descubierto el Neutrón (Jimmy no existiría de no ser por ellos) y ganaron el Premio Nóbel de Química en 1935 por el descubrimiento de la radioactividad natural. Al igual que los Padres de Iréne (Pierre y Marie Curie) estas dos personas trabajaron juntas casi toda su vida y se adivina hasta en la pose y la sobriedad de sus gestos, la sincronización de ambos. Una excelente foto en realidad...

A continuación les presento una presentación y una crítica sobre esta obra. Espero que les aporte algo.

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Un silencio interior.
Los retratos de Henri Cartier-Bresson
Agnès Sire, Jean-Luc Nancy

Los mejores retratos (algunos de ellos nunca publicados hasta ahora) de uno de los grandes maestros de la fotografía el siglo XX. A lo largo de cinco décadas se destacó por fotografiar a algunas de las más eminentes personalidades de su tiempo, pero también a numerosas personas corrientes, que le impactaron por su peculiar expresión o por la fuerza de su gesto. Este volumen se publica con motivo de la primera exposición que la Fundación Henri Cartier-Bresson dedica íntegramente a sus archivos, y presenta una combinación única de imágenes bien conocidas y de retratos inéditos. Con reproducciones en tritono. Todos los retratos aquí reproducidos confirman el singula talento de Cartier-Bresson, ese talento que le permite conocer de manera instintiva en qué fracción de segundo pulsar el obturador de su cámara para lograr captar ese momento irrepetible.
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"Por el otro lado, Jacques Prévert, Jean-Marie Le Clézio y su esposa, Carl Jung, Marie-Claude Vaillant-Couturier y Ezra Pound pertenecen todos a un estilo diferente, donde el sujeto tiene la precedencia; lo que se podría llamar en términos de pintura un retrato más autónomo, que evita cualquier insinuación de una escena preparada. En este caso se puede decir que todas las señales están reunidas en el sujeto, entre los rasgos del rostro, los labios, las manos. Los sujetos absorben todo el significado en sus propios gestos y expresiones, casi hasta la exageración, y crean una encarnación desmesurada de su subjetividad, de su enigma. Reaccionan de diferentes maneras a la mirada que le es dada; no la apartan, ni tampoco la devuelven al infinito de donde vino, pero la tratan con más ternura, con más emoción, más preocupados al encontrarse a sí mismos reducidos a esta extraña interacción con la cámara, a esta entrevista que no tiene límites, ningún objetivo ni retorno: cada mirada depende de la otra".

Extracto de "El Regalo de una Mirada (II), de Jean-Luc Nancy, Co-autor del Libro.

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La fuerza de un gesto
Crítica tomada de Club Foto, en ClubCultura.com

En una cuidada edición, el libro selecciona algunos rostros sobre los que el fotógrafo francés posó su cámara.

Henri Cartier-Bresson (1908-2004) es probablemente uno de los más influyentes creadores de imágenes del siglo XX, y sus retratos se encuentran sin lugar a dudas entre sus obras más conocidas. A lo largo de cinco décadas se destacó por fotografiar a algunas de las más eminentes personalidades de su tiempo, pero también a numerosas personas corrientes que le impactaron por su peculiar expresión o por la fuerza de su gesto.

En 2003, la Fundación Henri Cartier-Bresson, creada con la intención de constituir una sede permanente de la obra del fotógrafo, abrió sus puertas en París. Este volumen se publica con motivo de la primera exposición que la Fundación dedica íntegramente a sus archivos, y presenta una combinación única de imágenes bien conocidas y de retratos nunca editados con anterioridad.

Cada una de las fotografías se ha seleccionado porque ejemplifica la descripción que Cartier-Bresson hiciera de lo que intentaba comunicar con su trabajo: "Por encima de todo, busco el silencio interior. Busco trasladar la personalidad y no una expresión". Los retratos reproducidos en este libro –discretos, carentes de todo artificio- confirman una vez más el singular talento de Cartier-Bresson, ese talento que le permitía conocer de manera instintiva en qué fracción de segundo pulsar el obturador de su cámara para lograr captar ese momento irrepetible que distingue a la obra de los grandes maestros de la fotografía.

3 comentarios:

Doll-G dijo...

I love black and white photos....
every cress and ripple of this barren man's face is visible. A man and a time which reflects how he evolved through time. A time of simplicities, not sophisticated as ours.
What a deep and sorrowful face...the photographer must have been perplexed with what these creaters had done in and for our world. I'm not experienced in photography or its technics but I do know human behavior....this man perpetuates thought.
Outstanding info..Mostly about the photographer.
Thanks for imposing on my left brain, your pictures are nourishment for my sight...
I thrive on it!

Cø¥ôTë dijo...

Vaya... sí... siempre ke veo algo de Cartier-Bresson, le caigo atrás en internet... definitivamente la mejor sincronización vista/dedo ke haya existido...

cuyaya dijo...

Fue tremendo fotógrafo. Tuve la suerte de poder ver una exposición de él en el CaixaForum de Barcelona, en diciembre de 2003.

Las que más me gustaron fueron las relativas a los "behind the scenes" de la 2ª Guerra Mundial, entiéndase las escenas de la vida cotidiana de los civiles en las zonas de combate.