martes, octubre 02, 2007

Libélulas


Este es otro experimento con luces nocturnas. Cuando uno tiene la suerte de prescindir de un tornillo para algunas cosas, puede ponerse creativo. En este caso, mi concepto es que la cámara es también un pincel mágico que con trazos del éter de las luces permite dibujar formas increíbles.

3 comentarios:

Miosotis Abreu dijo...

En cualquier lugar hay arte,para verla o crearla sólo nos falta imaginación y tú la tienes.

:D trata con un proyector en la oscuridad y usalo en el cuerpo de un o una modelo.

Pedro Genaro dijo...

Miosotis, muy buena idea!!! Robert Alvarez que es un excelente fotógrafo dominicano hace algo parecido.

Fausto Fontana dijo...

La Orquesta Mondragón le cantó al neón, y otros más lo han hecho bajo la fijación de la noche y sus sabrosas implicaciones. Pero para mí, Pedro le otorga otra connotación...clara ampliación de su espíritu naturalista que ahora se sumerge en "cromopaisajes", que con fantasía, nos muestran seres orgánicos siempre levitantes.