lunes, enero 21, 2008

La Basílica de Nuestra Señora

Hoy celebramos un día muy especial para los dominicanos, el que se dedica a Nuestra Señora de la Altagracia, protectora del pueblo dominicano. Quisiera enfatizar el calificativo de protectora para no confundir con la devoción a la Virgen de las Mercedes, Patrona de los dominicanos. Se trata en realidad de la misma Virgen María, por lo que los cultos a ambas vírgenes no son adversos sino que son distintas representaciones, igual que muchísimos más que existen según el lugar y la manifestación de la Virgen en esos lares, como por ejemplo Notre Dame de Paris, Nuestra Señora de Fátima o la Virgen de Covadonga en Asturias.

El principal centro de peregrinaje en nuestro país relacionado con el culto de la Virgen de la Altagracia es la Basílica de Higüey que les presento en esta foto. Quienes deseen, pueden ver este artículo de John Fleury en el Listín Diario. A mí me gustó muchísimo y lo recomiendo plenamente.

6 comentarios:

Elvis Mejia dijo...

Bellísima foto Pedro, no se si viste cómo decoraron la Vírgen en la Parroquia Sumo y Eterno. Esta chulísima.

Joan Guerrero dijo...

Buen artículo por igual. Seguimos en lectura.

Vanessa Ricart dijo...

Me encanta, esa foto, de verdad que me impresiono

Medea dijo...

No se si te paso o te ha pasado.. Cuando entre a la Basilica fue como si entrara a la "Casa" de la Virgen..
Queria quitarme los zapatos jeje y su presencia ... la sentia en mi cuerpo, en mi alma, en mi ser..
Se desbordaron las presas de mi alma .. No pude evitar Llorar con sentimientos encontrados , la Grandeza, la mezcla de todos esos sentimientos, la Fe que arropa la podia palpar, la entrega.. el Perdon, el amor..
Me encanto mi visita y espero repetirla ya con una camara al pecho.

Miosotis Abreu dijo...

:D yo tengo que ir este año. Soy "tatica" por segundo nombre. Y aunque siempre me dan instintos de apedrear al que me dice ese nombre, sólo es disimulo, pues siento orgullo de llevarlo.

Laura Yosiam dijo...

Ay, la Virgen de Covadonga, la Santina, Santa Patrona del pueblo de mi padre. En su Basílica las campanas cantan un himno angelical que le alaba. La edificación se yergue sobre una montaña y al subir, a una se le hace que la arquitectura termina la montaña. He bebido de todos sus caños y he subido la cueva y a los lagos.