jueves, septiembre 20, 2007

Uno de los secretos mejor guardados en Fotografia...


El otro día presentaba el tema "Conociendo al sujeto" al grupo de fotografía f/64 al que pertenezco, junto con algunas fotos de temas particulares en lo que me ha sido necesario anticiparme o estar al tanto de algun detalle del sujeto en cuestión. Me gustó tanto el tema que voy a presentarlo con más detalles tal vez en otra reunión de amigos o en una librería...ya veremos. Luego de la exposición, se me acercaron varios amigos a preguntarme algunas cosas. Un cuestionamiento que me halagó mucho me lo hizo Romy, la esposa del amigo Miguel Acevedo..."Como es que usted consigue hacer fotos taaan bonitas?"

Con el corazón aún queriendose salir del pecho, revisé rápidamente el disco duro de mi cerebro, tratando de darle una respuesta en la que mi ego no se viera envuelto, y le dije:

-Mira, hay un secreto en la fotografía que no mucha gente sabe...

El Salón completo, como con unas veintitantas personas...se llenó de un silencio absoluto...y no faltó quien sentenciara: "Diale, se callán todito!". Proseguí...

- A veces, el ángulo en que tires la foto es todo!

Todos retomaron su rutina conversacional y su zampado picaderil y no los culpo...es que es una verdad tan obvia que no todo el mundo le hace mucho caso. Si el célebre fotógrafo de naturaleza Arthur Morris considera que es lo suficientemente interesante como para hablar de esto en su libro "The Art of Bird Photography", algo más debe de haber que muchas veces es invisible a los ojos. Puse como ejemplo esta foto de un Chorlito Corredor (Charadrius alexandrinus) en su nido. Estaba en un lugar donde sus colores crípticos hacían que se confundiera con todo lo que había a su alrededor, tierra, piedra, restos de conchas...todos estos con un uniforme color marrón. Comenzamos por hacerle fotos desde lejos, desde una posición cenital, hasta que caímos en cuenta que tomarle la foto casi al ras del duelo era mejor, y ofrecía un fondo difuminado, más hermoso. En la distancia estaban las dunas y más allá un precioso cielo azul que solo se podía conseguir poniendo la cámara totalmente a ras del suelo y para componer literalmente estaba quemandome las mejillas contra la tierra. No me arrepiento...conseguí exactamente la imagen como la quería, con la ternura de un ave en su nido (con los ojos suficientemente abiertos para vernos y suficientemente cerrados para hacerse aun más invisible) y con un cielo azul que le da contraste y variedad a la foto.

"Cuando algo te deja con la boca abierta, es el momento de apretar el disparador" - Harold Feinstein.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Waaoooo..por la tremenda foto, y tan interesante articulo..Asere DE OPERA!!..

Exitos,

Ruben dijo...

Excelente Fotografia!!

Melissa Hernandez dijo...

Decia el maestro Hector Baez que el mejor angulo para tomar una fotografia era ponerse a la altura de los ojos del protagonista. Por ejemplo, si se le tomaba foto a un ninio, lo ideal era bajarse un poco para ponerse a su altura (a mi un poco, en tu caso, un mucho! :P).
En el caso de las aves...iran de robo cuando esten al raz del suelo...porque no quisiera verte volando! jijijiji! :P

Pedro Genaro dijo...

Manita..de ese "suto" no te mueres tú, jejeje...hay dos cosas en mi vida que no puedo (ni quiero) dejar de ser por nada del mundo...heterosexual y liceista!

Rosannita dijo...

Interesante! Pues siempre pensaba que el fondo difuminado lo hacías después de, en una edición. Hasta me están dando deseos de tomarme un curso de fotografía!

=D

Ross Mary López dijo...

La verdad que eres excelente!!

Logras captar lo bello de la vida y nos llevas a ese mundo mágico a través de tu lente.

Cada vez admiro más la belleza de tus creaciones y me lleno de ilusión al solo pensar que algún día yo llegara a tomar fotos como las tuyas.

Espero de todo corazón que sigas teniendo éxito.