miércoles, abril 29, 2009

Bajando como un chele!


A Finales de los años 70s mis padres decidieron alquilar por varios fines de semana una casa en Jarabacoa que le pertenecía a Doña Monina, la dueña de la Farmacia que se encontraba detrás de nosotros cuando vivíamos en la Calle Santomé, en la esquina con la Calle José Gabriel García. Jarabacoa fue un gran aliciente para mami quien se encontraba entonces afectada de salud, y para nosotros (particularmente para mí) fue redescubrir la naturaleza, y un mundo nuevo donde uno podía marotear guayabas, bañarse en los ríos y montar a caballo. Eventualmente decidieron construir una casa en La Quebrada, camino de la Joya y estratégicamente ubicada, cerca del pueblo y de Pinar Dorado. Fueron unos años muy chulámbricos, de recuerdos increíbles y donde hice algunos amigos y tuve amores... algunos de los cuales aún conservo (los amigos, no los amores). Una de las cosas que recuerdo con más alegría e ilusión eran las bajadas en Yagua...cuanto gozaba esas deslizadas por las colinas, y mientras más empinadas y largas...mucho mejor, pues bajábamos a mil dos!!!

Miren que yo disfruté mucho bajar en la Alfombra Voladora del Quisqueya Park y por momentos pensé que realmente iba a salir volando y caer en la Calle Alma Mater de cabeza, jajaja! Otro recuerdo parecido fue hacer "El Catamarán" con dos skateboards y la ayuda de un amigo que se sentaba frente a uno...cuantos guayones mi madre, cada vez que lo hacíamos dejábamos 5 libras de carne en "la tarvia"!!! Pero estos juegos con todo y su cuota de emociones, nunca se podrán comparar a deslizarse con un objeto totalmente natural, respirando la brisa del campo y sintiendola en la cara...definitivamente, bajar una colina en Yagua produce un verdadero sentimiento cimarrón!

Lo foto fue hecha en la Sierra de Ocoa.

7 comentarios:

3smirn@ dijo...

! Pedro, yo creo que tu y yo nos habremos encontrado por alguna nube volando en la alfombra mágica o en una yagua ¡

La alfombra mágica la recuerdo muy bien con sus colores parecía un arcoiris, ¿Te acuerdas de Buche? El gorila que vivió como cuchocientomil años y escupía a todo el que le pasaba por el frente. Ja,ja,ja..!

“Una yagua no es lo mismo que un yaguacil.”

Lo lindo es tirarse desde una barranca bajando en una yagua, y caer en un arroyo.
Subir de nuevo la tierra arcillosa, gateando agarrantote de tocones, o alguna mata, y cuando llegues a la subiita encontrarte de frente con una culebrita sacándote la lengua.
¡Mi madre! Que estrallon, la yagua voló sola por un lado y yo caí con la fuerza de la gravedad llevándome los tocones, las matas, y to’ lo que se atravesó en el camino hasta que caí de nuevo al agua. ¡Todavía tengo los rámpanos!

¡Oye que estos muchachos de ahora no saben lo que se pierden!

Y ese carajito con esas chancletas samurai, no hay tenis caro que se compare, ni tecnología que lo deslice construyendo los mejores recuerdos de su vida.

avoine dijo...

Para que esquiar. Si es mejor bajar en yagua

BelliBiris dijo...

jejejje...es SUPER RELAX y DIVERTIDO...aún con los 18 años que tEngo....cUando voy al campO, suelO tiraRme por la lOmA, entrE los cacAos jejej...y lUego caminAr todA la Orilla del río =)
jejej... Uffff Q' niñez ni más buEna he teniDo...y todaviA me lA doy en más chiquitinA dE la cuEnta xD!...

Cocó dijo...

Pedro
Que buen tema trajiste hoy a tu blog. No creo que aparezca alguien que no guarde buenos recuerdos de esta aventura.
No fueron pocos los guayones de muslos y rodillas que me dí en este maravilloso juego. En Conuco éramos tan creativos que nos enganchábamos hasta 6 en una yagua y enprendíamos el hipotético viaje a la ciudad de Salcedo, a ponernos la vacuna. Imagínate en ese campo, las visitas rutinarias al pueblo eran para vacunarnos y llevarnos al médico.
Tambien te puedo decir que mis hijos se la ingeniaron para rodar en yaguaciles en el parque Mirador, pero no encontraron tan buena pendiente como las que teniamos en el campo.
Le recomiendo al que no haya rodado en yagua que lo intente, no importa la edad, pues no hay estrella ni sillita voladora que se pueda comparar con rodar en yagua.

Un abrazo... Cocó

Héctor Emilio (Motika) dijo...

Yo vivía quillao porque nunca pude deslizarme de forma efectiva en una yagua. Por suerte existieron los carritos de "cajebola" que me permitieron dejar pedazos de carne en la talvia.

Roxanna dijo...

Amigo!
Que chulambrico(palabra tuya) esto de la yagua....La verdad es que los ninos en la actualidad no disfrutan del contacto con la naturaleza y por eso es que hoy dia vemos tantos ninos, adolecentes padeciendo de depresion....No hay nada mejor que disfrutar del campo y esas cosa tan chulas como marotear en el campo junto a los amiguitos. Pobres ninos de hoy dia no saben de lo que se estan perdiendo claro,no depende de ellos. Desgraciadamente la seguridad no es lo mismo a cuando nosotros estamos chiquitos (es decir ayer..ja,ja,ja). Pero bueno, en fin que recuerdos tan lindos. Gracias por que la verdad es que vuelve uno a vivir esas experiencias con tan solo recordarlas.
Dios te bendiga!
Roxanna

Timoteo Estevez dijo...

el fuete, me acuerdo cuando me tube a partir el pezcueso, en una de esas y mis chancletas samurai la deje botá.

wow pero cuando chamaquito yo hacia muchas cosas raras y bajaba como una pedra por esa loma, la loma de sanchez, en la provincia de sanchez ramirez, el pueblo de fantino, ahora esa loma es privada. pero me voy a riesgar aunque me den un tiro, para ir a recordar esos grandes momentos.

abrazos pedro!!!