jueves, abril 24, 2008

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Hoy se marca el Cuadragésimo tercer aniversario del levantamiento en armas de los Campamentos Militares "16 de Agosto" (Autopista Duarte) y "27 de Febrero" (Margen Oriental), en procura del retorno del Gobierno Constitucional del Presidente Juan Bosch depuesto el 25 de Septiembre de 1963. Al día siguiente Donald Reid Cabral es obligado a renunciar y queda como Presidente Provisional el doctor Rafel Molina Ureña, quien era presidente del Senado durante el gobierno de Bosch, y de inmediato se anuncia el retorno del Presidente Bosch desde Puerto Rico, pero en la Academia de San Isidro donde se encontraba el Centro de Enseñanza de las Fuerzas Armadas (CEFA) los generales Elías Wessin y Wessin e Imbert Barreras se oponen al retorno de Bosch y de inmediato comienza el ametrallamiento y bombardeo aéreo al Palacio Nacional que se extendió por los siguientes dos días.

Ante la gravedad de la situación, el presidente provisional Rafael Molina Ureña y miembros del alto mando constitucionalista entre los que se encontraban los coroneles Vinicio Fernández Pérez, Giovanni Gutiérrez, Rafael Fernandez Dominguez entre otros, y varios dirigentes del Partido Revolucionario Dominicano, se dirigen a la Embajada Norteamericana para tratar de conseguir su mediación para lograr un acuerdo con los militares de San Isidro. Luego de una acalorada discusión el embajador Norteamericano William Tapley Bennett llama por teléfono a Caamaño diciéndole que solo falta él en la reunión, y Caamaño respondió "Dígale a Wessin que detenga los bombardeos" pero él (Bennett) les dice a los constitucionalistas "Este no es el momento de negociar, sino de rendirse de immediato". El presidente provisional Rafael Molina Ureña, renunció y procedió a asilarse en la embajada de Colombia. Igual camino siguieron otros dirigentes constitucionalistas. Cuando todos los oficiales militares salían del despacho del embajador norteamericano, el Coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó llegó y se detuvo en la puerta y le dijo: "Permítame decirle que seguiremos la lucha suceda lo que suceda".

Al salir de la embajada Caamaño junto a otros colaboradores cercanos, se dirigió al Puente Duarte donde las tropas de Wessin avanzaban hacia el centro de la ciudad.

La presencia de Caamaño junto a otros militares en el Puente levantó la moral de los combatientes e hicieron retroceder las fuerzas de Wessin. El profesor Juan Bosch desde Puerto Rico y ante la imposibilidad de regresar al país, delega sus derechos constitucionales al coronel Caamaño, y el congreso se reúne de emergencia y proclaman a Caamaño presidente de la Republica.

Hay que tomar en cuenta que la Guerra de Vietnam estaba en la portada de todos los diarios internacionales, y se quiso plantear que la lucha armada de los constitucionalistas era en realidad una intentona de establecer un sistema comunista en el país, igual que en Cuba. De esa forma, Estados Unidos entra en el conflicto primero para evacuar y proteger los intereses estadounidenses en el país (supuestamente), pero eventualmente se involucraron de manera más directa, participando activamente en la ofensiva contra el gobierno y la Zona Constitucionalista. Participaron activamente con el uso de francotiradores para evitar la toma del Palacio Nacional por militares constitucionalistas, perdiendo la vida en esa ocasión el Coronel Rafael Fernández Domínguez ministro de interior y policía del gobierno constitucionalista, el Dr Juan Miguel Román destacado dirigente de la Agrupación Política 14 de Junio, Euclides Morillo quien era un importante cuadro de la Agrupación 14 de Junio y venia de las Guerrillas del 1963, Ilio Capocci entrenador de los hombres ranas y otros constitucionalistas destacados.

El 15 y 16 de junio, fue la mayor ofensiva del las tropas estadounidenses a la zona constitucionalista. Es el presidente Caamaño quien explica lo sucedido:“De una forma sistemática, en horas de la mañana, las tropas americanas intensificaron una ataque abierto por la parte norte, este y sur de la zona del gobierno constitucional. Esto ha sido una genocidio sin precedentes para la historia del país, contamos ante el momento 67 muertos entre hombres mujeres y niños y unos 165 heridos y aun faltan personas que deben estar muertas en sus casas, por las bombas de mortero”. Mi padre y mi madre estaban en Santo Domingo entonces y recordaban con horror esas noches de ataques con morteros.

A mediados del mes de agosto las negociaciones avanzaron y se perfilaron en un posible acuerdo entre los sectores en conflicto. El 30 de agosto se firmó un acuerdo con los auspicios de una comisión mediadora de la OEA titulada Acta Institucional, mediante el cual se escogió al Dr. Héctor García Godoy como presidente provisional y se acordó la celebración de elecciones presidenciales para el año siguiente. Con la firma del acta institucional quedó finalizada la guerra, se procedió a retirar las trincheras que limitaba la zona constitucionalista y se inició el desarme de la población por parte de las tropas estadounidenses.

El 3 de septiembre Hector García Godoy asumía la Presidencia Provisional y el mismo día el presidente constitucional Francisco Alberto Caamaño Deño presentaba renuncia ante 25,000 dominicanos que acudieron a una manifestación en la plaza de la Fortaleza Ozama. Parte del discurso del Coronel Caamaño será inolvidable para mí. Aunque no tuve la dicha de vivir ese momento, estoy seguro que aun retumba en cada conciencia de los dominicanos que se precien de sentirse libres y orgullosos de su país:

"No pudimos vencer, pero tampoco pudimos ser vencidos. Nunca tal vez en la vida de los dominicanos se había luchado con tanta tenacidad contra un enemigo tan superior en número y en armas. Luchamos, sí, con bravura de leyenda, porque íbamos desbrozando con la razón el camino de la Historia. Ante el pueblo dominicano, ante sus dignos representantes que aquí encarnan el Honorable Congreso Nacional, renuncio como Presidente Constitucional de la República. Dios quiera y el pueblo pueda lograrlo, que esta sea la última vez en nuestra historia que un Gobierno legítimo tenga que abandonar el poder bajo la presión de fuerzas nacionales o extranjeras.

Y tengo fe en que así será".

La lucha constitucionalista no solo se trató del regreso de un gobierno constitucional, que ya eso solamente la hacía más que meritoria, sino de mantenimiento de la dignidad del dominicano. Por siempre le estaré agradecido al Coronel Caamaño y a todos los constitucionalistas por esto.

4 comentarios:

Jose Luis dijo...

El Tren que lleva a una democracia sana y a un marco juridico lo suficientemente fuerte como para que la libertad invidual y el orden colectivo pasa pocas veces en la vida..

Pasó en 1924 y se detuvo aquí para ver salir a Horacio Vazquez presidente constitucional, pero no contaban con la astucia de su entorno, de sus ambiciones y el tren se fué dejando el camino abierto al generalisimo chapita..

El tren volveria en 1962, y aquí estuvo hasta que lo hicieron largarse a tiros en la historia de ese abril... García Godoy pudo ser el Adolfo Suarez de nuestra historia.. No pasó de ser un Estrella Ureña de bolsillo..

1978 marcó el ultimo paso de la locomotora progresista.. Logró presenciar la caida de la dictablanda Balaguerista y el inicio de un periodo esperanzador para el pais.. No pensabamos que el PRD se iba a marranizar tan pronta y tan gravemente como predijo Bosch..

Hoy 3 piaras politicas son las que monopolizan el empresariado electoral ampliando cada vez mas su marco de operaciones.. Cuanta falta hacen los eslabones perdidos en nuestra vida republicana! Caamaño, Bosch, Orlando Martinez, Mazara, La generacion masacrada en esas 2 ignominosas decadas.. La generación Uasdiana..

Cuando vuelve el tren?

Kutty Reyes dijo...

Babbaro genalo, cuanto poder!!! viva la vida en su mar de gloria viva la patria, viva los sueños, de los que aun sueñan despiertos.

Abrazos a los que nos esperan después de la muerte.

highesthopes dijo...

Ey Pedro, gracias por el comentario, de paso te invito a este foro :)

http://www.fotografosdominicanos.com/foro/

Coco dijo...

Pedro... muy buena la reseña que hiciste sobre la revolución de abril. A esto quiero agregar la participación que tuvieron los poetas, artistas e intelectuales, en la gesta de abril, por el rescate de la constitucionalidad y el retorno del Presidente Juan Bosch.

El “frente cultural”, que dirigían el pintor Silvano Lora, Antonio Lockward, Jacques Viau (de origen haitiano), René del Risco Bermúdez y Juan José Ayuso entre otros, expresaron su compromiso con la noble causa del pueblo dominicano, por medio a un documento denominado “Declaración de los Artistas” que circuló el 4 de julio de 1965, en el que señalaron lo siguiente:

“Los intelectuales, artistas y escritores tienen que decir presente. Presente, pues, junto y dentro del pueblo en su combate heroico. Presente, pues, junto y dentro del grito de protesta que de un confín a otro del país y del mundo, ha condenado la agresión norteamericana contra la Soberanía Nacional…”.

“El arte vive dentro de un compromiso contraído ineludiblemente con la sociedad y el tiempo que lo crea. Los artistas dominicanos, conscientes en todo momento de esta responsabilidad, hemos participado en la lucha desarrollada heroicamente por el pueblo de la República Dominicana… Hemos cumplido con nuestro deber. Seguiremos cumpliendo con nuestro deber… Presentes, pues, hemos dicho los artistas en esta lucha de los hombres de la República Dominicana por la libertad, por la justicia social y por la democracia”.

Muchos pintores apoyaron este movimiento, entre los que se encontraban Gilberto Hernández Ortega, José Cestero, Ramón Oviedo, Lepe Pérez, Jaime Colson, Paul Guidicelli, Asdrúbal Domínguez, José Ramírez Conde y Guillo Pérez, entre otros.

Muchos lienzos alegóricos a la revolución se encuentran en los museos e instituciones del país. Recuerdo una importante exposición que se realizó hace 2 ó 3 años en el museo de arte moderno.

Muchos escritos reseñan la participacion de nuestros artistas junto con los constitucionalistas, en los frentes de batalla. Ya fuera pintando, cantando los himnos o declamando sus poemas y así alentar a los soldados.

La revolución de abril fue espacio para que nuestros poetas dejaran los destellos de sus compungidas almas,en odas y poemas que reflejan el dolor por el orgullo mancillado del pueblo dominicano, con la intervención norteamericana.

De esa gran cantera, aquí te dejo la Oda gris al soldado invasor, de la autoría de nuestro gran René del Risco Bermúdez.

"quizás de lo más negro de la noche,

un hombre con pupilas de piedra calcinada

anda por las orillas de la noche...

De oscuro plomo el pie y hasta los besos

viene del vientre lóbrego de un águila

que parirá gusanos y esqueletos

para llenar su mar, su territorio...

Y aquí está saltando por las sombras,

por detrás de alambradas y del miedo,

recorriendo caminos enlodados

con palabras de sangre para todos..."


SI PENSAMOS EN TODA LA SANGRE DERRAMADA PARA LOGRAR NUESTRA DEBIL DEMOCRACIA, PODEMOS VER CUAN GRANDE ES NUESTRO COMPROMISO POR EL MANTENIMIENTO DE LA PAZ Y EL LOGRO DE LA EQUIDAD Y JUSTICIA SOCIAL EN NUESTRA MEDIA ISLA.

Un abrazo... Cocó