lunes, octubre 26, 2009

Rorscharch

La reflexión de las nubes sobre la Laguna de Oviedo me recordó a este famoso test de personalidad de las personas. Se usa con diez láminas que contiene una mancha de tinta poco estructurada cada una y esencialmente se le pide al evaluado que diga qué ve en cada lámina. Se requiere de un buen entrenamiento para poder interpretar las respuestas de una persona, pero en general se toman en cuenta los siguientes puntos:

  • Tiempo de latencia. Cuánto se demora el individuo en dar la primera respuesta a cada lámina.
  • Posición. Cómo lo ve respecto de la posición de la lámina: en la posición estándar, con 90º o 180º de rotación.
  • Localización. Dónde lo ve: en la mancha completa, en un detalle, en un espacio en blanco.
  • Forma. Cómo es la calidad de lo percibido: rica en detalles, forma bien definida, forma vaga, etcétera.
  • Movimiento. Si lo percibido parece estar en movimiento o siendo movido por alguna fuerza.
  • Color. Si refiere al color de lo percibido. Si con ello justifica profundidad, perspectiva, sombras, texturas, etcétera.
  • Categoría. Qué es lo que ve: una forma humana, animal, objeto o sus derivados. Otras categorías suelen considerarse aparte, tales como paisajes o respuestas de carácter sexual.
Láminas: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9 y 10.


Recuerdo que la primera persona que me habló de este test fue mi profesor Teófilo Barreiro, ido a destiempo. Sin mucho rigor científico, pero con mucho dinamismo y sentido del humor, como todas las cosas que asumía, nos explicaba más o menos en qué consistía el test:

"Un tigre coge ese examen y si en una mancha dice que ve orquídeas, nubes de algodón, maripositas, entonces ese no tiene problemas...pero si por el contrario dice que ve una gente con unos colmillos y un viaje de sangre, entonces usted lo jala y le dice, 'ven acá papá' *Kinkán!!!* (onomatopeya de un sopapo). Perate que tenemos que ponerte este valium, pa que lo cojas suave."

1 comentario:

Leidi dijo...

Sí, me fuí lejos, buscando una entrada tuya y me encuentro con esta entrada donde mencionas a Barreiro, fuiste muy suertudo en conocerlo, lo admiraba mucho y apenas pude a asistir a una charla que nos ofreciera la compañía para la que trabajaba, el tema era sobre como adaptarse a los cambios, y la charla esta demás decirte que fue magistral. Lamenté mucho su muerte nos hace falta tanta gente así, o nos hacen falta o están escondidas!

Abul!