jueves, octubre 08, 2009

Rosas de fuego


El sábado pasado leí un ensayo de Alina Tugend en The New York Times sobre la diferenciación entre Retroalimentación y Crítica. Este último es un término tan profusamente utilizado que imaginé que valía la pena leer el ensayo y ver más allá de diferencias superficiales o meramente nominales.

Para empezar, no todo el mundo sabe aceptar una crítica y con frecuencia muchas personas reaccionan de forma virulenta frente a un comentario sobre su obra o sus acciones, y otras la aceptan de una forma demasiado servil. El prestigio de quien hace el comentario es un equipaje que con frecuencia ayuda a entender mejor el mensaje, pero también la intención y la educación ayudan. Muchas veces encontramos una buena intención que no es respaldada con una buena plataforma cognoscitiva del tema y otras veces, nos encontramos con intenciones mezquinas planteadas con las palabras de un erudito. En cualquier caso es bueno aterrizar este concepto, que es la base de todo esto:

- Si una persona entiende que un comentario está hecho con mala intención, el mensaje del crítico sale del juego sin pasar por GO (referencia monopolística), y se pierde cualquier cosa buena que tenga que decir.

Del escrito de Tugend, tomo esta referencia sobre el psicólogo clínico Leon F. Seltzer, quien ha escrito extensamente sobre este tema y diferencia entre crítica y retroalimentación. En un blog que escribe para la revista Psychology Today señala los siguientes puntos :

- La crítica es sentenciosa y acusatoria. Puede involucrar etiquetar, sermonear, moralizar y hasta ridiculizar. La retroalimentación se centra en proporcionar información concreta para motivar al receptor a reconsiderar el comportamiento.

- La crítica supone hacer suposiciones negativas sobre los motivos de la otra persona. La retroalimentación reacciona no a la intención, sino al resultado real del comportamiento.

- La crítica, si se da pobremente, con frecuencia incluye consejos, órdenes y ultimátums, lo que hace que la persona que la recibe se sienta enojada y a la defensiva, y socava cualquier beneficio. La retroalimentación, por otra parte, no se centra tanto en cómo debe cambiar la persona, sino que trata de provocar una discusión sobre los beneficios del cambio.

La razón por la que me interesó mucho más este tema es porque con frecuencia leo comentarios en foros fotográficos en los que participo y noto muchas veces algunas personas creen poseer los conocimientos para dispararse a criticar una fotografía, muchas veces de forma ácida, y sin tomar en cuenta consideraciones artísticas, estéticas, sociales y muchas más. Se aferran a frases manidas y conceptos reincidentes como "le falta aire por la izquierda", "la regla de los tercios no se cumplió", el horizonte está torcido" o "el sujeto está movido". Es claro que es bueno conocer las reglas, siempre lo he dicho, pero cuando un artista crea, por necesidad debe romper las reglas para encontrar su expresión. Cuando hago un comentario, enfatizo las cosas positivas y las cosas que una persona pudiera mejorar, tratando de no agregarle inflexiones.

En conclusión, si es artista y ha sido criticado, trate de sacar información valiosa y relevante, pero sobre todo crea en su arte y procure mejorar cada día en su expresión sin olvidar la técnica, pero tampoco poniendola como una prioridad. No procure que lo entiendan, sino que lo sientan. Si es crítico...recuerde que sus palabras son como obras de arte y por igual son criticables o retroalimentables.

16 comentarios:

Ana Patricia dijo...

Este concepto se aplica a todo en la vida, mi papá suele decirme cosas como "se atrapan más moscas con miel que con vinagre" o "a nadie le amarga un dulce" igualmente me recuerda: mi hija no es el fondo, es la forma.... Todo para ir moldeando y suavizando un poco mi carácter y tratando con sus mensajes de transmitirme el fundamento de la teoría de Dale Carnegie, la cual es tan simple y a la vez se nos dificulta tanto poner en practica....

Pedro, gracias por el post, como siempre me encantó la foto.

Pedro Genaro dijo...

Ana Pa, muchas gracias bella! Tienes alguna idea de qué se trata la foto? No el concepto, que sé que lo captaste de inmediato, sino a partir de qué saqué el concepto (cero Photoshop en esta foto, por cierto).

3smirn@ dijo...

Criticas constructivas moldean y benefician en muchos aspectos en los que desarrollas tu arte...entra mucho en juego el autoestima y humildad sobretodo de aceptarlas positivas o negativas.
Muy buen tema!!!

*me encanta todas las firmas que le agregaste a la imagen...es un torbellino el cual te vas deslizando lentamente a su eje, para reencontrarte con el fuego que yace en tu corazon y te ubica donde estas situado en tu vida.

Ana Patricia dijo...

Justo cuando subiste el comentario de 3smirn@, pensaba en varias posibilidades, bueno! la imaginación se me fue un poco lejos y aunque no pienso (por "miedo escénico") decir todo lo que me pareció, sí te comento que me recordó a una monjita que nos pedía todos los martes durante las dos horas de Educación en la Fe hacer un "viaje al interior".

P.D.: amo las comillas, será que soy sarcástica?

Cuche dijo...

te faltó "totalmente desenfocado"... jajajajaja (me ha marcado esa critica)
una cosa que siempre pienso... las cosas (en este caso las críticas) "se toman de donde vienen", en buen dominicano...

en el fondo creo que todo se basa en lo primero que aclaraste... si una critica es mal intencionada... con conocimiento o no del tema... pierde para mi todo valor...
vamos a retroalimentarnos....jajajajajaj
mansamente....

Roger Zayas dijo...

Ay!...Lo dijo!!!!!!

Gallardo, Gallardoooooo!!!!!

Ja ja ja ja!!!!

Un abrazo!

Jose A. Uribe dijo...

Excelente post Pile.

Yo añadiría algo y es que al hacer una crítica que retroalimente (llamémosle ya retroalimentación) el que la hace también gana mucho. El ejercicio de hacer la retroalimentacion te lleva a utilizar todos tus sentidos enfocandote en el tema a debatir, por lo cual todos tus conocimientos previos y a lo mejor algunos adquiridos al realizar la "crítica" son refrescados, creados o manoseados al realizarla de manera sustentada en argumentos que aporten.

Entiendo que algunas personas que hacen criticas ácidas muestran un escaso acerbo de argumentos que validen su posición; por lo que es mucho más facil el hacer una critica cortante, llana y apabullante, que una con raciocinio estético, armónico, artístico, fruto del estudio y de una preparacion sociológica y cultural.

Al final te dejo un frase que le oí decir a un viejo filósofo mocano y que funcionan bastante bien a la hora de hacer una crítica o reatroalimentación:

"Procura que tus palabras sean dulces y suaves, por si algún día te las tienes que tragar".

Un abrazo

Karina Taveras G. dijo...

Yo impartí algunas clases de arte.. Entre ellas dí fotografia(en realidad enseñaba el funcionamiento de una camara.. y algunas reglas fotograficas) Y siempre fui cuidadosa al criticar una foto.. porque el arte es un medio de expresion y cada quien tiene una forma personal de espresarlo. Ademas, no todo el mundo tiene la misma capacidad creativa... y cada esfuerzo debe ser respetado y valorado.. Asi evaluaba las fotos de mis alumnos.
Por otro lado.. en algun lugar escuché decir.. que tenemos que conocer las reglas, para poder romperlas.... !!!

Baakanit dijo...

A la gran mayoría de la persona sólo le gusta recibir rosas olorosas, cuando se le presenta una de fuego se alteran.

Considero que tanto el que da como el que recibe crítica debe despojarse de toda preconcepción o prejuicio. Y luego tomar lo bueno y olvidarse de lo otro.

Voy a preguntarle a mi pana Google, para ver si me localiza ese artículo que mencionas.

Saludos hermano.

Tesa dijo...

Pues a mí me ponen las críticas, me estimulan, no soy nada suceptible, lo que ocurre es que no todas las críticas tienen el mismo valor para mí.

El halago por quedar bien me parece una falta de respeto a lo que hago. Prefiero que me digan qué piensan de verdad.

Siempre he ido bastante a mi bola, y no soy de aplicar las técnicas ni las convenciones. Me partía de la risa cuando empecé a hacer retratos a los niños de mis amigas y alguna me decía, lástima que con lo guapo que ha salido y con esos ojazos, le hayas cortado un poco la cabeza.

Cómo le explicas a alguien así que precisamente ese encuadre hace que su hijo esté tan precioso.

Besos, Pedro

Ah, ¿la foto es algo que gira? pero no sé que puede ser.

Lali dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Héctor Emilio (Motika) dijo...

Cosito, en coincidencia total con tu post. Un abrazo.

Lali dijo...

Dios solo hay uno ... :o)

Hay que saber distinguir la diferencia entre lo que es una critica o una retroalimentacion. y si lo sabes, y quieres estar seguro de lo que tienes que hacer, cuando vas a tirar una foto, debes LEER LEER y MIRAR MIRAR de los grandes.... eso me lo enseño una caja de chocolates ! :oP

Lali

Aneta dijo...

sin palabras, o si, 100% de acuerdo contigo, sabiendo casi nada de fotografia, creo que tu pensamiento es acertadicimo., sobre todo la parte que habla de las consideraciones artisticas,sociales, etc, de saber las reglas, pero tambien, el de poder romperlas para crear.

saludos Aneta

Deisy dijo...

Pedro, coincido plenamente con tu artículo!

Retroalimentar es positivo, su antónimo es criticar. Expresar arte, crearlo, mostrarlo es sumamente difícil para el que ha invertido muchos años de su vida ejercitando el lado derecho de su cerebro y rigiendose por la racionalidad, la lógica, las matemáticas y demás ciencias exactas.

El arte fotográfico es para mí una plataforma que se rige por la vía media, es decir, conjuga para su expresión muchos aspectos: la técnica, la sensibilidad, el ojo y la pasión del ser humano que está detrás del visor de la cámara. No es totalitario pero tampoco se va a un tercio, es puro balance de todos los aspectos mencionados anteriormente.

Deisy dijo...

Pedro, coincido plenamente con tu artículo!

Retroalimentar es positivo, su antónimo es criticar. Expresar arte, crearlo, mostrarlo es sumamente difícil para el que ha invertido muchos años de su vida ejercitando el lado derecho de su cerebro y rigiendose por la racionalidad, la lógica, las matemáticas y demás ciencias exactas.

El arte fotográfico es para mí una plataforma que se rige por la vía media, es decir, conjuga para su expresión muchos aspectos: la técnica, la sensibilidad, el ojo y la pasión del ser humano que está detrás del visor de la cámara. No es totalitario pero tampoco se va a un tercio, es puro balance de todos los aspectos mencionados anteriormente.