lunes, diciembre 10, 2007

Preludio de una fiesta


Fuimos convocados a una fiesta de observación de estrellas, pero antes de que estas llegaran, hicimos una parada para contemplar el cielo donde ellas mismas se nos revelarían apenas horas después. La belleza de las obras de Dios son increíbles, es como si cada atardece de invierno dibujara maravillosos y dramáticos colores con su pincel, solo para esfumarlos con el borrador de la noche, inspirarse de nuevo con el alba y otra vez con el ocaso del día siguiente.

5 comentarios:

Soaris dijo...

Sabes que antes de leer tu escrito, me imagine esta foto en un cuadro, pintado con finos pinceles?

sencillamente magnifico!!!

besitos

Jose A. Uribe dijo...

Diantre que "Bellura"!!!!!!!

jlterrero dijo...

Asere..se siente el infinito de los sueños, la magia de la fe, y el inexortable presencia del todopoderoso, en su alma de fino artista amigo..waaaoooo!!..

Exitos,

««Ariadne»» dijo...

que lindo ta esoooo :)

Rom@&ris dijo...

De acuerdo con Soaris, esta foto a mi me da cuadro por todas partes.