martes, octubre 14, 2008

Visita fugaz de la energía


Me agaché a conseguir estas flores, tratando de jugar con el "Bokeh" formado por la infinidad de florecitas amarillas difusas en el fondo. Tan entusiasmado y enfocado estaba con lograr exactamente lo que yo quería que apenas reparé que al lado mío alguien acababa de acostarse en la hierba. Cuando estaba más o menos conforme con la foto, volteé y me topé con una sonrisa enorme y preciosa, de lo que parecía una niña de veintitantos años, con una energía contagiante y que con los brazos y piernas que abría y cerraba mientras tomaba el sol, me sugería el dibujo "La Mujer de Vitrubio" de Leonardo. A los académicos, no se molesten en buscar ese dibujo pues no existe.

- Qué haces? O mejor dicho...qué busca tu lente? Porque es obvio que andas fotografiando...
- Sí, quiero conseguir en foco el primer plano mientras veo el efecto de desenfoque del resto de estas flores asteráceas.

Mientras me reenfocaba en mis flores...se me acercó y me dio un beso en la mejilla, se incorporó de un salto y se alejó de mí trotando mientras yo quedaba todo confundido. A mi lado una tarjeta personal tenía su nombre y abajo la abreviatura de teléfono, adornada de 10 números ausentes (Tel. _ _ _ - _ _ _ - _ _ _ _). En el anverso de la tarjeta se podía leer "La próxima vez pídeme el número, pariguayo".

10 comentarios:

YO dijo...

jaja..buena historia..aunque seguramente inventada!!....

Pedro Genaro dijo...

Clarinete...por ese tiene la etiqueta de "cuento". Dímelo Tronco, como estas? Un placer verte por aquí!!!

Wilbur Walker Jr. dijo...

Qué pasó ahí?

Oye lo de la visita fugaz de la energía, eso no ocurrió realmente, o sí?
Pues si fue asi, pariguayo mil veces!!

La Muela dijo...

Mr. Peter como me he reido hoy con este post, de verdad alucinante.
Oyeme pero te digo que lo primero que me imagine viendo esa foto, fue un picnic con la Rusa.
Unos traguitos de vino, par de cuentos y miradas perdidas en el horizonte.
Y que el Sol salga por donde el quiera...jajajajajajajaja
Saludos

Anónimo dijo...

La hierba le dio luz verde al encuentro.
Las flores salpicaban trozos de luz de un amarillo intenso y cauteloso.
Y mientras la foto amenazaba con detener el tiempo, un instante se escapó, y con él, diez numeros corrian tras ella hasta perderlos de vista.
Y del angel, las flores, el beso y la nota sólo queda la foto.

p.s. to be or not to be?

francisco dijo...

Esa chica no fue si no aquella despanpanante lepidopteus que aparecio en el año 2003 junto a Mangoland y Adolph Gottschalk en Puerto Alejandro, que igual que ahora abria y cerraba sus alas quedando perdidamente enamorado. Igual que en esa ocasion, desaparecio de los ojos, cual si de Houdini se tratara.
El beso fue el delicado roce de sus escamosas extremidades y la tarjeta con la nota habria sido la impresion que dejo el ligero polvillo de sus alas cuando al volar toco la sorprendida mejilla.

Vic dijo...

Aunque a mí ver margaritas siempre me alegra porque me hace pensar en la canción de Paralamas, no sé por qué la historia lo que me recordó fue a este trozo de canción:

"Soy un corazón tendido al sol (...)
No transcurre el tiempo junto a ti,
no existe reloj,
no tiene sentido entre tú y yo"

Pedro Genaro dijo...

Quisiera agradecer a todos aquellos que se identifican tanto con mis cuentos que los hacen suyos y proponen alternativas, al tiempo que quisiera darle un ramplimazo a los que me viven cuestionando si es verdad o mentira...dejen ese lastre de una vez por todas y abracen la complicidad, envuelvanse de la magia. Todas mis historias son reales desde el momento mismo en que fueron concebidas por mí durante la sinapsis de un pensamiento.

Cocó dijo...

Pedro... esa foto está poética. Me encantan las margaritas. Hablando en el lenguaje de las flores, para mi, ellas son la mejor representacion de la sencillez y la libertad. Muy buena foto. Felicidades!

Anónimo dijo...

Me hace reir y llorar; un escalofrío de emociones. Es tan hermosa*