domingo, junio 29, 2008

Canción de cuna para un insomne

El Pescador y el Soldado, ambos discípulos de Jesús...hoy y mañana se les conmemora y quería compartir una canción que me cantaba mi madre en nuestro balcón en la Calle Santomé de Ciudad Nueva (República Dominicana). Me cuenta ella (y yo recuerdo algo) que era una de mis canciones favoritas para dormir, aunque siempre me daba mucho trabajo (no es de ahora que soy noctámbulo) y entonces lo que ella hacía era soplarme suavemente en los ojitos. Cada vez que abría los ojos sentía la brisita y me dormía de nuevo, jejeje! Bueno pues ahí les va la canción como yo la recuerdo, es posible que de un país a otro tenga algunas variantes.

Un día San Pedro y San Pablo
hicieron un barco nuevo,
el barco era de oro
y las orillas de acero.

En una noche serena
cayó el marinero al agua
se le apareció el demonio
diciéndole estas palabras"

Qué me darás marinero
si yo te saco del agua?
Yo te daré mi barquito
que es de oro y de plata

Yo no quiero tu barquito
No quiero oro ni plata
Yo quiero que cuando mueras
el alma tú me la entregues.

El alma lo doy a Cristo
y el cuerpo al agua salada
y mi mujer y mis hijos
a la Virgen Soberana.

2 comentarios:

Vasti dijo...

Mi madre me cantaba una canción que ella misma se inventaba todas las noches según me cuenta, y yo caía rendida de una vez, mi sueño desde pequeña es lo primordial y continúa siéndolo porque nadie me quita el sueño, cuando digo voy a dormir es a dormir, la que siempre hacia un show extremo para dormir era mi hermana que cuando parecía estar dormida mi mama la acostaba en su cuna y allí empezaba la muchacha a llorar, la única solución era que mi padre llegara del trabajo y la durmiera el cantándole un merengue meneándose un poco, y no es broma por eso mi hermana salio que baila mas que un trompo. Cada vez que lloraba mi madre decía Fernando allí esta tu hija, jejeje, Dios, a la niñez, pero esto es parte del verdadero amor de los padres.

Kalimera dijo...

A mí también me cantaban esa canción de cuna, cambiando algunas palabras pero era la misma. Que bonita es, me trajo recuerdos muy lindos verla de nuevo; al terminar, saqué mi teléfono y llamé a mi madre.